Nunca pidas un nuevo crédito para pagar un viejo crédito

Siempre he tenido un pequeño lema muy presente a la hora de intentar tomar decisiones que ayudaran a salvar una empresa o una situación familiar complicada en lo económico. 

“Nunca pidas un nuevo crédito para pagar un viejo crédito”
No es lo mismo, ni mucho menos, intentar la refinanciación de un crédito a medio pagar, que solicitar un nuevo crédito para pagar lo que reste del antiguo. Y vamos a explicar las diferencias, que parecen mínimas pero que en realidad no lo son.
Refinanciar un crédito supone sentarse en una mesa las dos partes, banco (generalmente) y responsables de la deuda, y buscar la manera de hacer digerible y más segura a ambas partes la resolución de la deuda. Se suelen buscar periodos más largos de amortización, incluso periodos de cadencia que nos permitan unos meses de respiro en la cuotas mensuales, y también (y sobre todo) condonación de gastos de demora que a veces son brutales. Para ello a veces se solicitan nuevos avales que se pueden gestionar con el banco en el punto que seguro será el más conflictivo. Pero en una refinanciación NUNCA se aumenta la cantidad de la deuda, los bancos ya saben que si hay dificultad para pagar lo que se debe, hay que buscar fórmulas para hacerla digerible sin aumentar las cuotas mensuales.
Es fundamental que no aumente la cantidad que se debe. Si con la actual deuda no hemos sido capaces de pagar las cuotas mensuales, menos lo seremos con una deuda mayor y unas cuotas mayores.
Pedir un nuevo crédito parte de la suma de la cantidad de amortización y (casi siempre) una cantidad añadida para intentar hacer de nuevo viable el negocio o para tener un colchón para momentos de crisis o dinero nuevo para poder gastar lo que se lleva unos meses sin poder consumir por efectos de los impagos o de las cuotas que asfixian. La entidad financiera que entrega el nuevo crédito parte de una posición de más fuerza, acudes a él para solicitar un crédito y sabe perfectamente que parte es para pagar lo que ya ahora NO PUEDES pagar. Se empieza estudiando que un nuevo crédito nos ayude a pagar lo que nos asfixia, pero lo habitual es que poco a poco sintamos la necesidad de aumentar la cantidad solicitada, lo que es un error si no va acompañada de un estudio muy serio de cambios.
Por que básicamente hay que asumir que si NO HAS PODIDO pagar un crédito, se debe a una errónea gestión que hay que modificar. Normalmente no es por un momento puntual, una tensión en la tesorería, una crisis momentánea. Se requieren cambios y modificaciones y el banco te los va a solicitar. El nuevo Plan de Empresa lo tendrás que engañar para que cuadre. Y simplemente te estarás engañando tú.
La solución pasa por estudiar los motivos reales que te han llevado a esta situación y saber con seriedad si eres capaz de revertir los errores muchas veces inevitables. Si hay dudas lo mejor es apagar la luz. Si hay certezas lo mejor es refinanciar con seriedad, pero teniendo siempre un Plan B, un colchón de seguridad. Si algo nos lleva a una situación muy complicada, hay que pensar que igual es posible que se pueda complicar aun más, incluso con más dinero si este no se está gestionando bien.
Busca ayudas familiares entre tu red de amistades. Solicita microcréditos que te ayuden en momentos puntuales a familia y amigos, nunca caigas en las garras de empresas de créditos rápidos, que son usureros y muy peligrosos. Intenta por todos los medios aumentar tus ingresos aunque sea con cantidades mínima. Y si es necesario vende incluso a pérdidas, para poder amortizar. Si al final te embargan, perderás todo, también lo que en su momento no has querido vender a un precio bajo.

Ayudar a los demás es una decisión egoísta para sentirnos mejor

El dinero y el poder no dan la felicidad pues no garantizan el buen humor, una relación aceptable con la familia o con los amigos, un acceso a la cultura o a la naturaleza más completa.

Puedes tener millones, un yate enorme y un apartamento en NY. Pero si eres infeliz solo te apetecerá ir a NY para medir la distancia al suelo desde tu ventana. Debemos acostumbrarnos a soportar los reveses en la vida, todos los tienen, más cuantos más años vivas. Es imposible garantizar a nadie la vida sin sobresaltos y problemas, simplemente por ser muy larga la existencia.
Las circunstancias son importantes, pero no tanto como pata congelar nuestras actitudes, nuestras decisiones. Contra más duras sean las circunstancias, más duras tendrán que ser nuestras decisiones. Solo es eso.
Y os voy a dar un pequeño consejo Pero funciona muy bien. Si os dedicáis a ayudar a los demás, de alguna pequeña manera, hay muchas, os vais a sentir mucho mejor. Ayudar a los demás es muchas veces una decisión egoísta para sentirnos mejor. 
Todos los días sirven para aprender algo nuevo, pero de ti dependen que sean además días para poner en práctica algo de lo que aprendes. Depende de ti mismo, eres tú quien tiene que decidir. Y piensa que la mayoría de las cosas que pensamos todos, tú y yo también, NUNCA sucederán.

Somos esclavos de nuestras deudas y no aprendemos

La independencia financiera es fundamental para ser felices. Pero la independencia financiera no depende tanto de lo que se gana cada mes, sino de lo que se gasta.

Ayer mismo en la televisión salía un matrimonio que este lunes sería desalojados de su vivienda. Habían ganado unos 8.000 euros al mes durante 10 años. Pero debían 600.000 euros de hipoteca por dos viviendas. Siempre habían vivido al día y gastaban lo mismo que ingresaban.
Ahorrar a veces es muy complicado, pero no es imposible. Ahorrar es gastar menos de lo que entra. Hay que adaptarse a lo que se gana, no a la capacidad de endeudamiento que presuntamente tenemos. Simplemente por que nuestra capacidad de endeudamiento no depende de nosotros, sino de los prestamistas que dan o quitan según sus propios criterios.
Si dependemos de otros para vivir, nunca seremos libres y por ello, nunca seremos felices.
Si nuestros ingresos no son suficientes podemos hacer dos cosas. Intentar tener más ingresos. Adaptar nuestros gastos a los ingresos. Durante muchos años lo que hemos hecho es lo contrario. Hemos ido aumentando nuestros gastos (creyendo que eran imprescindibles) pensando solo EN EL HOY, sin preocuparnos en los ingresos. Hemos creído que las cuentas globales había que hacerlas cada día, no cada quinquenio, cada década. Si hoy ganas mucho debes pensar que igual algún día no ganas tanto o incluso no ganas nada. Si hoy ganas poco, no debes sufrir sino pelear por construir una forma que te permita ganar más en un tiempo.
En economía doméstica, el presente no existe, o lo que es más ilustrativo, no nos debe guiar. Debemos pensar siempre en la suma contable y en los resultados que se pueden realizar con los ingresos. Endeudarse es una mala práctica, alentada por los que te quieren asustada y esclava de ellos.

Consejos muy sencillos por si quieres ser más feliz

Dicen que para ser feliz, bastaría con convencernos de que debemos dejar de ser “NO” felices. Y es que nosotros mismos somos los que decidimos si queremos continuar siendo NO felices. Sin darnos cuenta, repetirnos por dentro que NO somos felices hacen el milagro negativo de conseguir que efectivamente NO seamos felices. No nos repitamos tantas veces que nuestros problemas no tienen solución, bien al contrario, aceptar que el optimismo ayuda a volvernos optimistas.

Hay que saber controlar los pensamientos internos, insistir en llenarnos de optimismo a base de regarnos nosotros mismos de pensamientos positivos.

Seamos más ordenados, más activos, más seguros de nuestras acciones, con mejor utilización de nuestras capacidades. Escribamos en una hoja qué queremos hacer, a donde queremos llegar. No es milagroso, pero si nos desviamos, podremos acudir al papel a revisar las metas que escribimos en su momento. Si estamos convencidos de que deben cambiarse, simplemente se cambian, pero por escrito otra vez.

Debemos intentar ser más felices, estar motivados para serlo, saber que es muy positivo intentar ser feliz. Si lo logramos, todo lo que nos rodea tendrá otro color, nos será más fácil.

Debemos respondernos qué somos; qué tengo dentro de mi que sea positivo y válido; qué quiero hacer con mis puntos fuertes, con mis talentos; a quien voy a dirigirme con todas mis fuerzas y potencialidades para acompañarnos mutuamente en la vida, para buscar trabajo, para ser más feliz, para intentar una nueva empresa.

Decide hacer algo nuevo; si las cosas no te están caminando bien, mantenerte en el mismo lugar, en la misma posición, no te ayudará en nada si las cosas ya están siendo negativas. Hay que cambiar, actuar, buscar nuevas salidas. Controlar los tiempos y aprender a actuar con eficacia. Eres capaz de controlar tu propia vida. Te pertenece.

Las tres leyes sencillas del éxito personal y profesional


“Mantén ambiciones grandes; expectativas moderadas y necesidades pequeñas”
 Hay que desear lo máximo que nuestra imaginación sea capaz de pensar, de recoger por nuestras ideas. Somos capaces de construir el éxito y por ello debemos imaginárnoslo enorme.
 Debemos tener unas expectativas de éxito moderadas, tener algo de pesimistas, sin dejar de tener de lado una autoestima muy alta. Hay que pensar en los errores, sin que nos bloqueen, para estudiarlos y tener preparado un plan alternativo de salida.
 Nuestras necesidades vitales deben ser casi mínimas, no estar pillados por las deudas o por las necesidades de gasto desmesurado. Si algo sale mal, siempre tendremos la ventaja de que no necesitaremos mucho para sobrevivir.

Qué hacer al recibir una mala noticia, un duro revés, un dolor

No es fácil recibir malas noticias. Aunque las esperes. Te vas adaptando, te las imaginas para saberlas soportar cuando lleguen, buscas planes alternativos, te imaginas sumido en las nuevas situaciones. Pero no es fácil.

La mayoría de las veces eres solo tú quien debe asumirlas y soportarlas bien, para que lo que te rodean no sufran por algo que debes gestionar tú solo. Toca disimular, poner cara de circunstancia y saber salir airoso de los trances duros. Los milagros no existen. Las almas tampoco se ven cuando se las busca. Las justicias son relativas, las personas nos comportamos como nos enseñan y muchas veces las enseñanzas son dirigidas para quedar estigmatizados en la manipulación.
Es muy complicado sobresalir, salir tan siquiera. Pero la obligación es respirar profundamente, tomar impulso y salir airoso desde la pequeña abertura que nos deja la ventana entreabierta. Posiblemente lo que quieran es que te hundas y no debes darles la razón.

Si la mala noticia te viene de repente, las soluciones son peores, pues nadie te ha preparado para soportar el dolor  urgente, el que viene de sopetón y para el que no estás preparado. Aquí sacar el dolor, deshogarte, demostrar que te afecta y vaciarte de duelo, es fundamental. LLorar funciona para vaciar la rabia. Vendrán tiempos mejores, tiempos más calmados en los que podrás sacar conclusiones y resolver los nuevos caminos. Siemrpe hay metas esperándonos.

Excesivos españoles toman tranquilizantes o medicaciones antidepresivas

Un 16% de los españoles toman tranquilizantes o medicaciones antidepresivas, una cifra alta comparada con los países europeos o americanos. Un cifra controlada que habría que sumarse al de las personas que toman alguna ayuda tranquilizante de productos naturales o por consejos de farmacéuticos amigos. Sin receta es (casi) imposible comprarlos, si hablamos de los productos considerados para tratamiento psiquiátrico.

Pero el bajo tratamiento psicológico en España, afecta sobre todo a los jóvenes, más proclives a no solicitar ayuda ante sus problemas y caer en las trampas del alcohol y las drogas de todo tipo. Otros problemas añadidos.
Este tipo de psicofármacos se toman en mayor volumen entre mujeres, desempleados y en personas con un nivel educativo bajo. Pero el número de personas que toman alguna ayuda para conciliar el sueño, el estrés o la ansiedad es bastante superior, llegando según se estima hasta más de un 30% de personas que toman con alguna regularidad ciertos tipos de fármacos psíquicos.
Las industrias farmacéuticas saben muy bien crear soluciones a “su” medida para las enfermedades que más consumen sus productos, basándose en criterios de rentabilidad, más que en criterios de curación. Es como si las depresiones no se pudieran curar nunca, y siempre obligaran a estar los enfermos atados a las clásicas pastillas que van perdiendo su eficacia según va pasando el tiempo del tratamiento. Buscan clientes fieles que nunca se curen pero que tampoco se mueran, para tenerlos como clientes eternos.

El deseo sexual, el sexo, ayuda a mejorar la depresión

La depresión y el estrés nos lleva a no saber valorar los placeres de las actividades más comunes entre los humanos. Una actividad que se abandona por la propia depresión y ayudado además por la medicación que se toma, es la sexualidad.

Pero no tanto se pierden los orgasmos o la erección, como se pierden las ganas, los deseos, las fantasías, la iniciativa sexual. Se pierde la excitación sexual, aunque no falle nada de los mecanismos sexuales de cada persona.

Por otra parte la sexualidad es muy beneficiosa para el tratamiento de la depresión, para curar los sentimientos de inutilidad, de tristeza, de desesperanza. La terapia es muy sencilla: aumentar la actividad sexual en el propio hogar,incluso por encima de la mantenida con anterioridad a la caída en depresión o ansiedad.

Cuando en una pareja una de los miembros cae en la depresión, la otra persona también se ve afectada en mayor o menor grado por el problema y con ella con el decaimiento de la actividad sexual. Es pues un trabajo entre dos personas. Pero en el que hay que caer con gozo, con deseo de resolver problemas, con la intención de salir del problema.

Hay que recuperar la calidad de vida y el sexo, pues es un pilar importante de la vida y la felicidad. El humor triste nos invade pero hay que luchar contra él. Y a veces la química de los medicamentos no ayuda en nada sino más bien al contrario. Hay que hablarlo con los psiquiatras, que seguro sabrán encontrar soluciones a estos problemas. Pero hay que hablarlo con tranquilidad, con sinceridad, con el deseo de encontrar ayuda, pues para eso están.

Estamos hablando de falta de deseo sexual por depresión, no de lo contrario: depresión o ansiedad por falta de deseo sexual, pues los tratamientos son diferentes.

En depresión nos falta la autoestima, nos sentimos con menos capacidad para valorarnos, por ello mismo, sentir el cuerpo de otra persona, el erotismo, el contacto humano, son fundamentales. Si no somos capaces de llegar al orgasmo, el simple contacto del cuerpo desnudo de nuestro compañero de vida puede ser suficiente en las primeras fases de la solución.

Y recordar que la práctica sexual nos ayuda a conciliar el sueño, a sentir más vitalidad, a que nuestras hormonas funcionen mejor, y que gran parte de los medicamentos que tomamos son precisamente productos químicos para mejorar lo que es sexo ayuda a mejorar. Eso no quiere decir NUNCA que el sexo sustituya a la medicación. Simplemente ayuda, que es muchísimo. Y en caso de que nos parezca imposible lograrlo, las soluciones pasan por hablar primero con tu pareja y luego con tu médico. Hay soluciones para ampliar tus deseos sexuales, aunque tengas estrés, ansiedad o depresión.

Podemos evitar divorcios con más comunicación y diálogo

El número de parejas que se rompen aumenta cada año, y lo vemos como una decisión normal e inevitable, incluso positiva. Pero detrás quedan rotas muchas más cosas que una relación. Se rompe sobre todo un proyecto de vida, unos años de convivencia, una familia con todo lo que esto supone. Y en muchos casos se rompe por nada, para nada, sin recambios mejores, sin futuros que resulten a priori más beneficioso para las partes. ¿Qué sucede para que se acabe el amor, el respeto, el deseo, la relación correcta entre adultos?

Cuando una pareja, con el tiempo, pasa de la fase de enamoramiento a la de la convivencia, lo que creíamos que era nuestra pareja para toda la vida se puede volver en la más pesada carga vital. Las relaciones cambian y se deterioran. Las relaciones de pareja son ahora más complicadas que en el siglo pasado, «porque ahora los dos miembros buscan la felicidad mientras que, anteriormente, el matrimonio era para toda la vida y la felicidad no era un objetivo».

Es cierto que ha cambiado mucho y para bien la posición de la mujer en el seno de la familia, pero sobre todo ha cambiado y también mucho, nuestra capacidad de querer encontrar la felicidad, muchas veces confundiendo la meta con el camino, sin darnos cuenta de que nosotros mismos somos los responsables de no saber encontrar la felicidad. Con independencia de con quien estemos.

Sin duda hay muchos casos de errores a la hora de elegir persona de convivencia, errores que hay que resolver. Nada y menos un error debe ser para toda la vida. Pero muchas veces no son errores de decisión, sino pequeños errores que se van enquistando creando falsas expectativas de mejora si abandonamos la vida que ya tenemos.

José Antonio Marina, profesor y filósofo, acaba de publicar el libro «Escuela de Parejas» y asegura que para que una pareja consiga llevarse mejor es necesario, en primer lugar, cambiar el discurso amoroso. «Los dos deben plantearse qué esperan de la relación y llegar a una conclusión común. Siempre ha habido la creencia de que cuando una pareja se casaba había dos matrimonios porque lo que esperaba cada uno era distinto. Si no hay una puesta en común, habrá decepciones». Añade el profesor que, según los estudios, tres cuartas partes de los trámites de divorcio los inicia la mujer porque está decepcionada ante las expectativas que tenía y, cuando se lo comunica al hombre, éste se queda sorprendido porque él no suele echar en falta nada».

Otra de las claves esenciales para el buen funcionamiento de la relación es que exista una comunicación fluida. «Las estadísticas dicen que casi el 85% de las parejas en Estados Unidos se quejan de que algo no funciona a este respecto: o no hablan, o no hablan de ciertas cosas, o no se entienden. Es un problema muy importante y la lástima es que no se le de solución porque está al alcance de todos los bolsillos. La comunicación puede manifestarse con gestos, caricias, palabras..».

José Antonio Marina recalca también que es muy positivo que la pareja dedique una semana a fijarse en las cosas positivas del otro u otra. Asegura que los estudios demuestran que el 70% de las parejas que lo practican mejoran su relación al cabo de siete días. «Es un efecto lógico —asegura—, puesto que cuando entre dos personas se rompe la conexión emocional se empieza a percibir solo lo malo y desagradable, y es necesario hacer un ejercicio de reflexión para volver a apreciar los aspectos positivos».

En el momento en que hay un mayor deterioro de la relación, hay que tener mucho cuidado con los descalificativos «y hay que medir muy bien lo que se dice en los momentos de tensión, porque se pueden decir cosas que no se piensan o que después nos hagan arrepentirnos. Lo que está claro es que la magnitud de lo que se dice demuestra el estado de ánimo de una relación».

Una de sus mejores recomendaciones es la de volver a recordar qué hacían de novios. Asegura que en la primera fase de la relación se dan muchos premios: uno se fija más en el otro, se conceden halagos, buenos sentimientos, se tienen detalles, más caricias, mayor apoyo, actividad sexual... Son cosas que con el tiempo se van dejando de hacer y demostrar. «El amor es un deseo que va acompañado de sentimientos y dependiendo de cómo se mantengan —los sentimientos como la seguridad, el halago, la compañía...—, así irá la relación».

Lo que está claro, según afirma José Antonio Marina, es que «somos torpes con el amor» porque si todo el mundo sabe de las dificultades de la convivencia «¿por qué no somos capaces de resolverlas para poder ser felices en una relación duradera?»

Efectos de alcohol sin control entre las jóvenes mujeres

No hay duda de que el alcohol consumido sin control puede ser la puerta de entrada a otras adicciones y hay que trabajar para atajar las consecuencias derivadas del exceso de su consumo sin violar la libertad individual. Como es bien conocido que cada vez se consume alcohol a edades más jóvenes y que en los últimos años, al igual que con el tabaco, el consumo de alcohol ha subido peligrosamente entre las mujeres. 

Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada 'El alcohol ante la Ley: agravante, atenuante o eximente', organizada por la Asociación de Autoayuda e Información de la Dependencia Alcohólica ARCA. La mesa contó con ponentes como el juez de Menores, Emilio Calatayud; el catedrático de Farmacología, Juan Gibert, y el abogado Manuel Hortas. 

 El Juez Calatayud puso de manifiesto su preocupación ante el «importante» incremento del número de delitos cometidos por niñas bajo la influencia de las drogas, registrado en los últimos años. El magistrado afirmó que «es un problema muy serio» ya que las cifras se acercan ya a la de los delitos protagonizados por varones menores de 18 años, hasta el punto que casi se igualan con una proporción del 55% de infracciones cometidas por niños por un 45% de las niñas. Calatayud lamenta que «la OMS defina que el alcohol es una droga, pero aquí todo vale». El juez criticó que se haya sido tan duro con los fumadores y sin embargo con la bebida alcohólica se sea más permisivo. «Tú no puedes fumar y un menor sí puede beber alcohol», criticó para sentenciar que «un menor no debe beber», lamentando la «hipocresía de la sociedad» en este asunto y pidiendo el fin de los botellódromos. 

Por su parte, el doctor Juan Gibert, especialista en neurociencia, hizo una exposición sobre cómo afecta el consumo de alcohol al cerebro a corto y largo plazo y explicó cómo el consumo prolongado va literalmente encogiendo la materia gris del cerebro hasta ir incapacitando de forma progresiva al enfermo. Recordó además que la demencia alcohólica es ya «la segunda causa de demencia en adultos». 

El abogado Manuel Hortas explicó las dificultades de establecer un marco legal que facilite la reducción del alcoholismo, ya que «el consumo es un acto de libertad». Si el derecho respeta esa libertad no ocurre así cuando alguien comete un delito bajo los efectos del alcohol porque se considera que esa persona no actuaba bajo su total responsabilidad. «En el ámbito penal el alcohol es un atenuante, pero se aplica raramente por lo que el alcohólico puede entrar en prisión más fácilmente».

Los fármacos no son la única solución para el estrés, ansiedad o depresión leve

Cada vez tenemos todos más reconocido que superar los problemas psicológicos con química, con pastillas, no es la única solución a largo plazo más recomendable. La Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales reclama alternativas no farmacológicas para superar el estrés y la ansiedad y para ayudar en esta línea, realizará una jornada sobre técnicas de relajación física y mental en el Centro Cívico 'Las Esquinas' de Zaragoza el día 13 de noviembre.

En concreto, la Asociación ha sostenido que se está haciendo un uso "excesivo o descontrolado" de medicamentos tranquilizantes cuando hay "alternativas". Además, ha informado de que la ansiedad y el estrés constituyen "unos de los padecimientos más frecuente en nuestra sociedad y el primer motivo de consulta médica o psicológica". "En los momentos actuales, estos problemas están aumentando de manera muy intensa, lo que ha producido que los medicamentos tranquilizantes hayan alcanzado un consumo de 47,6 millones de envases en el 2010. Hay que tener en cuenta que esto significa un consumo medio anual aproximado de dos envases de tranquilizante por cada adulto español", ha explicado la Asociación.

El uso descontrolado o excesivo de estos medicamentos presentan un triple problema: Abuso, dependencia y tratamientos crónicos. Además, a través de Internet se están ofreciendo este tipo de fármacos sin control médico o de otro tipo, lo que supone un peligro añadido a su uso excesivo o perjudicial.

Hay técnicas de relajación, de superación personal, de conocernos mejor y los cambios que vayamos teniendo en cada momento, para poderlos tratar con mecanismos de defensa que no sean solo farmacológicos. Sobre todo en los casos leves o medios de estrés, ansiedad o incluso casos leves de depresión.

12 consejos para la complicada tarea de dejar de fumar

Dejar de fumar es complicado, lo sabes tú que has llegado hasta este lugar en busca de algunas ideas nuevas.  Es muy posible que ya lo hayas intentado antes, muchos de nosotros hemos fumado y lo hemos dejado para siempre varias veces, para luego caer en la tentación por diversos motivos. Un día tonto, una reunión especial, un preguntarte para qué, etc.

Es complicado, pero no imposible y sobre todo es muy positivo. Lo sabes pero simplemente no aciertas a elegir el día, a tomarlo como una decisión positiva.
Mira, no lo hagas de golpe, en serio. Antes de decidir que hoy ya no fumo más, prepárate el camino a emprender, asume que es una decisión dura pero que vas a tomar para tu bien. Planifica las formas y los fondos. Los ahorros y los dolores que tendrás por abandonar un vicio caro pero sobre todo agradable aunque sea a costa de tu salud.
Tú eres quien lo va a lograr, solo tú. Eres la fuerza que necesitas, no recurrir a pensar que serán otros u otras “cosas” las que lograrán hacer lo que tienes que hacer tú, y que además sabes como y puedes.
No dejes de fumar de golpe, simplemente empieza por fumar menos cada día. Apúntate en una libreta cada cigarrillo que tomas, los motivos de hacerlo y la hora. Intenta no acabar con todo el cigarro desde el primer día, déjalo antes de que empiece a saber mal. El periodo lógico para dejar de fumar es de un mes desde que comienzas a bajar el número de cigarros día. Pero ten todo apuntado, antes de comenzar con el plan y explicado ante tu familia. Apunta en tu plan de dejar de fumar los cigarrillos día que vas a tomar y el tamaño que irás fumando cada día de cada cigarro. Tú eres quien debe diseñar el plan y tú quien lo debe cumplir. Los demás estamos para apoyarte, pero el importante eres tú.
Haz algo más de ejercicio, anda, corre, nada, apúntate a un gimnasio, cánsate y luego aprende a relajarte. Hay que cambiar algo más la vida que dejar de fumar sin nada que lo acompañe.
Retira de tu casa todo lo que te recuerde al tabaco. Ceniceros, mecheros, cerillas, tabaco, pipas, etc. Limpia bien las cortinas, pinta incluso las habitaciones para que no huelan a nicotina.
Lleva algo en la mano para que estés ocupado. Una pelota pequeña, un bolígrafo, una goma de borrar, un clip. Báñate más veces que antes, en agua caliente para relajarte, con música y olores de velas o de ambientador que te resulten agradables. Vuelves a notar olores que creías perdidos.
Guarda el dinero que te ahorras cada día en una hucha a la vista de todos. En un bote de cristal y a ser posible en monedas pequeñas para que ocupen más espacio.
Toma más frutas y verduras, en zumos o al natural. Cambia al café descafeinado. Lleva chicles en el bolsillo o gominolas y caramelos de menta. La vitamina B y C te ayuda a limpiar la nicotina del cuerpo.
Cuéntales a todos tus amigos, vecinos y compañeros que ya definitivamente has dejado de fumar. Esta vez, sí, es la última. Apunta en una hoja todos tus avances y tus dudas, tus problemas para vender el hábito y tus pensamientos positivos.
Ten preparado y escrito en una hoja que llevarás encima, qué debes hacer si en un momento dado te vence la tentación. Si es así, saca el papel y léelo. Respira luego, bebe agua o una bebida refrescante y repasa mentalmente durante medio minuto las ventajas de dejar de fumar.
Repite por dentro, que hoy tampoco vas a fumar. Lávate varias veces los dientes y boca y tras ello haz gárgaras con un elixir de menta. Si es necesario llévate algo a la boca, un bolígrafo por ejemplo, y chúpalo. Estos trucos los vencerás en pocos días.
Las recaídas suelen ser por las tardes o las noches, Estate preparado para ello. Cambia de recorrido para no cruzarte con un estanco. Intenta esto días no beber alcohol para no asociar este con el tabaco. Es una decisión momentánea. Estás ahora dejando de fumar.
Nunca compres y lleves tabaco encima a partir del momento en que hayas dejado de fumar. Tampoco mecheros. En la fase de fumar menos cigarros, lleva en el bolsillo y en la cajetilla solo los que tienes que fumar en ese tiempo que estarás fuera de casa. Nunca des tabaco y nunca pidas tabaco en estas semanas intermedias.  Si algún compañero o amigo te intenta convencer de que es un error tu decisión, abandona el diálogo, no entres en discusión con el. Sé tajante pero no discutas.
En dos días habrás mejorado en tu capacidad de gusto y olfato. Empezarás a expulsar mucosidades pues los pulmones empiezan a limpiarse lentamente. A los 3 días empiezas a respirar algo mejor. Tu capacidad pulmonar irá en aumento a partir de la segunda semana, aunque hasta los 3 meses no habrás mejorado lo suficiente. Al año tus problemas cardiacos habrán reducido a la mitad tu riesgos de paro del corazón.

Acude a la naturaleza si estás estresado o tienes ansiedad

Si estás estresada, ansioso, nerviosa o con ganas de morder al mundo, si te encuentras nervioso y sabes que el estrés te está comiendo las entrañas, hazme caso, si es una situación leve, temporal aunque se repita varias veces al mes, controlable por ti misma aunque cueste adaptarnos, antes de acudir al médico a recibir pastillas químicas, tratamientos que tendrás que tomar durante muchos meses o años, piensa si algo tan sencillo como cambiar algunos aspectos de tu vida son más que suficientes.
¿Has probado a buscar un lugar (casi) secreto, cerca de tu casa, en sitio lleno de naturaleza, a donde poder ir a pensar en ti misma? Debes amarte más y nada como la nauraleza para acompañarte en este nuevo viaje.
Sirve una orilla de río, un rincón en un parque, un banco en un lugar tranquilo de una plaza pública, un camino en un pueblo cercano, una fuente que te entregue un sonido de agua. Debe ser tú lugar de tranquilidad, de sosiego, para pensar con calma, para esconderte.
No digas donde estás, miente un poco si es necesario, pero reencuéntrate con la naturaleza, con la calma.
Mucho mejor que media hora de paseo o de calma es estar dos días, pero es más complicado. Si necesitas rebajar tensión, descargar adrenalina o dolores encogidos, corre, haz deporte, ponte los cascos y ponte a correr por un parque. Reencuéntrate también con tu cuerpo.
Mira, abrazar un árbol no cuesta nada. En serio, abraza un árbol, róbale su energía, te la entregará gratis. Puede que no creas en esta técnica, pero te puedo asegurar que no te producirá nada negativo y es gratis. Es mejor abrazar a una personas, pero es más complicado por desgracia de este vida dura. Acerca una flor (mejor sin cortarla) a tu nariz y escucha su olor. Sí, he dicho escuchar; consigue que te transmita mensajes, que te de una nueva sensación. Los cinco sentidos sirven para eso, para cambiar nuestros sentimientos.
Mira, es algo muy sencillo. En tu hogar hay más contaminantes que en el campo, están en el aire y te afectan. A ti y a todos. Poco, pero te afectan. Es inevitable, pero puedes mejorar respirando en un lugar limpio, con aire limpio, con frío en rostro, con agua. Sal a la calle, déjate transformar por la naturaleza. Sé natural, es más sencillo de lo que parece.

Algunos jóvenes deben saber dignificar sus vidas y exigir un futuro

Es normal, habitual casi, ver a jóvenes de ambos sexos, que de manera individual se denigran en programas de televisión, en la calle, en reuniones de juerga. Pierden su respeto, se convierten en marionetas, en seres llorosos sin razones, que no saben tener la dignidad mínima para seguir siendo personas en el futuro, con una capacidad de respeto y de ser respetadas. No hablo de un momento puntual, me refiero a actitudes que se repiten en sus vidas y que no son provocadas por otros, sino que se han convertido en una manera de vivir.

La pregunta sencilla y primera si se ve con la distancia correcta, es pensar: —¿Pero los padres no les dicen que se están denigrando?
A los padres no les hacen caso —casi es muchas veces peor que intervengan los padres— cuando hablamos de jóvenes casi independientes, que saben jugar con su cuerpo, su salud y su libertad, pero todavía no saben ganarse la vida básica. A los primeros que NO hacen caso es a sus padres.
Son seres incapaces, no pueden vivir con independencia, si no es jugando a venderse de alguna manera (hay muchas). Pero sí saben jugar a manipular, a vender vicios o su cuerpo, a comprar diversión a cualquier precio, pensando que la vida se acaba mañana mismo.
Los padres que tienen hijos así, solo aciertan a  preguntarse los por qué, pero en casi todos los casos es tarde la pregunta y hay que actuar con urgencia. Algo por cierto, sumamente complicado. Las educaciones hay que intentarlas desde niños, sabiendo que sin equivocarte, no está garantizado el éxito en la educación; pero que si lo haces mal, el fracaso está asegurado. No es fácil ser padre o madre, y si tienes deudas pregúntaselo a los tuyos.
Pero hoy los hijos viven por encima de sus posibilidades reales y personales. Gastan mucho más que sus padres, sin ganar nada de sueldo. No me sirve de nada que el mercado de trabajo esté mal. Es la gran y perfecta excusa para ellos. Eso lo debo decir yo, que soy padre y casi abuelo, pero no los jóvenes. Su obligación es rebuscar el trabajo, conseguirlo y si no es posible, quejarse hasta romperse las manos en la pelea. Lo mismo que hacen muchos millones de jóvenes, pero QUE NO HACEN otro buen montón de millones de jóvenes en España.
¿Qué pensarás cuanto tengas 40 años, si te ves reflejado en una situación como la que provocas tú mismo? ¿qué pensarías, si fueran tus hijos los que se denigran en programas o en discotecas o en la calle, como lo hacen cientos de miles de jóvenes todos los meses?

No caigas en la trampa de videntes, brujas, adivinos o curanderos

Si has llegado hasta aquí es que buscas algún tipo de ayuda, algo lógico pues la necesitamos casi todos y casi cada día. Todos tenemos problemas, dudas y no siempre somos capaces de ver las soluciones. Hoy te quiero hablar de los presuntos adivinadores del futuro, de esos juegos de manos que algunas personas hacen, prediciendo el futuro de los demás, para sacar dineros y vivir de sus presuntas adivinaciones.

Si no fuera por que son servicios muy caros, te diría que si son capaces de tranquilizarte, si te sirvieran para estar mejor, pues haz lo que tú quieras. Pero es que en realidad son negativos en todos los aspectos.

Además de ser caros e inútiles juegan con la manipulación y con tu buena fe, con tu necesidad sobre todo de recibir buenas noticias. 


Todos necesitamos recibir predicciones buenas, positivas, que nos aclaren los caminos, nos enseñen nuevas salidas. Y con esa necesidad juegan los presuntos adivinos de futuros. 

Eso si, saben jugar siempre con adivinar antes algo sobre tu pasado, para convencerte de que son eficaces, válidos, tocados con un especial espíritu de adivinanza. Sin que tú te des cuenta, les están abriendo sus adivinanzas, con tus palabras.

Las presuntas brujas, adivinos, videntes o curanderos  juegan con tu necesidad de encontrar paz y tranquilidad, son buenos psicólogos, saben escucharte muy bien y practican el juego de que te queden enganchado o prendado de sus artes. 

No te cobrarán los primeros días, te embaucarán poco a poco, te mantendrán sujeto a sus planteamientos, y al final, si sumas todo lo que te han hecho y lo que has pagado, verás que las trampas se han apoderado de ti.

Busca amigos que te escuchen, que te animen, que te den buenas ideas. Busca a profesionales médicos o a sacerdotes. Haz vida social y busca métodos sencillos para resolver tus problemas. 

Pregunta a las personas en quien confíes. Pero no te dejes llevar por tramposos profesionales. Tienes la obligación de detectarlos a tiempo.

Caer en manos de sectas o de gentes sin escrúpulos, es muy sencillo si ellos saben detectarte tus necesidades vitales y se ofrecen a cubrirlas, a ayudarte desde el engaño que no detectas pues saben llevarte a su terreno. Un consejo, no te fíes de nadie, por lo bien que habla o por lo que parece saber de tus problemas. Por desgracia hay muchos problemas y casi todos se parecen bastante.

Aprendiendo a emprender para niños en Zaragoza

Ibercaja a través de su Obra Social y en concreto su programa de Iniciativa Educa, realiza un programa escolar para niños muy interesante para que desde jóvenes sepan que existe una posibilidad real de crear empresa, empleo y riqueza. El programa se llama “Aprendiendo a emprender” en donde se estudian pequeñas ideas, proyectos o iniciativas para emprender. Lleva varios años realizándose con alumnos de 5º y 6º de Primaria en tres divisiones trimestrales en donde los padres y los profesores apoyan el programa cooperando a estudiar mercados, presupuestos, decisiones sobre productos, etc.

Se puede buscar más información aquí o aquí

Huir puede ser positivo si se sabe organizar sin miedo la huida

Huir no siempre es de cobardes, a veces simplemente es de miedicas y otras de inteligentes estrategas. Se puede huir corriendo, o dando un salto potente hacia atrás o pegando una patada en la mesa y mientras miran de donde ha venido darse el piro y desaparecer, o dar un gran salto adelante y sorprender.

Huyen los cobardes —dicen—, pero también los bien informados, los que desean tomar impulso, lo que disimulan, los que saben organizarse bien en las batallas, los que buscan respirar.
Recular no siempre es huir, muchas veces es tomar impulso, buscar un espacio nuevo, hacer palanca, engañar el contrario.
Así que no lo dudes, huir puede ser una posibilidad más, una oportunidad para ganar, una decisión acertada si simplemente se sabe que se está perdiendo y hay que buscar otros escenarios de batalla. No temas en huir, si lo haces ordenadamente y sabiendo los por qué. Lo importante en la huida es no tener miedo y saber organizarla. Si se huye corriendo, de espaldas y sin mirar al enemigo, es mucho mejor NO huir y mantener las posiciones, aunque sean muy duras. Para huir hay que saber buscar el momento y estar preparado para contraatacar.

Aprende a dominar el queso de tu vida, que siempre se mueve de sitio

La vida cambia, todo lo que nos rodea cambia ¿Y nosotros?, ¿somos capaces de adaptarnos a los cambios al menos con la misma rapidez que estos se nos mueven? ¿Quien me ha movido mi queso y se lo está comiendo?

Hay que imaginarse por donde van a surgir los cambios, intuirlos y saben defenderse, adaptarse a ellos, estar prevenido pues van a venir siempre. En la vida de toda persona hay varias fases, y hay que estar preparado por estos cambios.
Debemos controlar el cambio, permanecer atento a lo que nos rodea, a lo que pensamos que nos pertenece y anticiparnos a los cambios.
No es verdad que vale más pájaro en mano que ciento volando, depende del pájaro que necesitemos y del que podamos cazar. Tras comernos el pájaro cazado, al día siguiente volveremos a tener hambre. Debemos seguir cazando.
Hay que moverse constantemente, buscando en nuestro entorno al menos, nuevos caminos, nuevas soluciones por los cambios que se ven venir. Hay que escuchar la hierba crecer o al menos estar seguro que siempre está creciendo.
Disfruta de las nuevas posibilidades, de los cambios, de lo que se mueve a tu alrededor, disfruta de la aventura de la vida y domínala. La vida se mueve, va cambiando, cambian los que te rodean, la circunstancias, los escenarios. Tu eres quien debe dominar tu propia vida y lo que a ella le afecta. Aprende a dominar los cambios.

¿Sirven para perder peso, las presuntas alcachofas de Laón?

Nos bombardean en los anuncios de televisión con el mito de que tomando alcachofa a la que adjetivas de “Laón” se pierden hasta 3 kilos por semana. Tremenda solución si fuera cierto, que además y curiosamente lo es. Sí, se pierde peso de verdad, pero es mentira que se pierda peso. Es lo que tiene la publicidad, que ni miente ni dice toda la verdad.

Este producto es simplemente extracto de alcachofa con algunos añadidos como la carnitina y algo de vitamina del grupo B.
La alcachofa es algo laxante y sobre todo diurética. Es decir, nos hace mear más de lo normal y vaciamos el cuerpo de agua. Y efectivamente si perdemos más agua de la que metemos al cuerpo, perdemos peso. Pero dura esta pérdida de peso lo mismo que tardamos en volver a beber líquidos, muy necesarios para no morirnos y sobre todo para no enfermar del riñón.
Perder peso, que es perder números de lo que nos responde la báscula, no es lo mismo que perder grasa o perder de verdad peso. Si nos cortamos un brazo también podemos decir que hemos adelgazado peso.
Lo curioso es que este “gran” invento que tanto sale por televisión cuesta unos 7 euros al día. Por 0,30 euros al día puedes tener un tratamiento a base de alcachofa, similar a este anunciado, tomando dos pastillas químicas que sumadas tienen los mismos componentes. Jope la diferencia. Y sin duda, si alguien está convencido de que lo mejor es tomar alcachofa, lo que debe hacer es comprarlas en la verdulería y probar con muy diferentes recetas.
¿Alguien ha visto alguna vez una alcachofa de Laón que no sea en forma de frasquito?

Debemos aceptarnos como somos, excepto que sea un peso excesivo o tengamos problemas de salud, en cuyo caso hay que acudir a un médico para que analice nuestro problema y nos dirija en un intento serio por perder peso.

Hay que aprender a diferenciar los buenas ideas emprendedoras de las equivocadas

Todos estamos convencidos acertadamente que emprender nuevas actividades es una necesidad que hay que apoyar desde todos las instancias posibles. ¿Pero hay que creerse todo tipo de emprendimiento? Algo es válido si funciona y sirve para crear riqueza personal o colectiva. Y para ello hay que estudiar con seriedad toda buena idea para buscar sus debilidades y corregirlas. Veamos 16 preguntas sencillas, que debemos hacernos antes de seguir analizando nuestra idea de negocio.


¿Qué quieres emprender, lo tienen bien diseñado?
¿Cuánta competencia tiene tu idea?
¿Qué aporta tu nuevo servicio o producto?
¿Puedes comercializar tu idea con tus conocimientos?
¿Cuánto debes invertir para poner en marcha tu idea, tu empresa?
¿Qué porcentaje de esa inversión es tuyo y ya lo tienes en el bolsillo?
¿Sabes a qué precio se debe vender tu nuevo servicio?
¿Has analizado si es lógico este precio con la competencia?
¿Has realizado un Plan de Empresa, un Plan de Negocio, un simple DAFO?
¿Has intentado localizar clientes potenciales, nichos de mercado, antes de continuar?
¿Has analizado bien el mercado al que te debes dirigir?
¿Estás suficientemente formado para todas las fases del negocio: producción, comercialización rentabilidad y organización interna?
¿Estás convencido de que internet ayuda, pero no es la herramienta panacea?
¿Has buscado a un amigo pesimista que analice tu proyecto y te sea sincero?
¿Has asumido que hay que trabajar mucho y muy duro para lograr éxito con las empresa?
¿Apoyarías con tu dinero esta misma idea, si te la presentara un amigo como suya?

Hay que aprender a diferenciar los buenas ideas emprendedoras de las equivocadas

Todos estamos convencidos acertadamente que emprender nuevas actividades es una necesidad que hay que apoyar desde todos las instancias posibles. ¿Pero hay que creerse todo tipo de emprendimiento? Algo es válido si funciona y sirve para crear riqueza personal o colectiva. Y para ello hay que estudiar con seriedad toda buena idea para buscar sus debilidades y corregirlas. Veamos 16 preguntas sencillas, que debemos hacernos antes de seguir analizando nuestra idea de negocio.


¿Qué quieres emprender, lo tienen bien diseñado?
¿Cuánta competencia tiene tu idea?
¿Qué aporta tu nuevo servicio o producto?
¿Puedes comercializar tu idea con tus conocimientos?
¿Cuánto debes invertir para poner en marcha tu idea, tu empresa?
¿Qué porcentaje de esa inversión es tuyo y ya lo tienes en el bolsillo?
¿Sabes a qué precio se debe vender tu nuevo servicio?
¿Has analizado si es lógico este precio con la competencia?
¿Has realizado un Plan de Empresa, un Plan de Negocio, un simple DAFO?
¿Has intentado localizar clientes potenciales, nichos de mercado, antes de continuar?
¿Has analizado bien el mercado al que te debes dirigir?
¿Estás suficientemente formado para todas las fases del negocio: producción, comercialización rentabilidad y organización interna?
¿Estás convencido de que internet ayuda, pero no es la herramienta panacea?
¿Has buscado a un amigo pesimista que analice tu proyecto y te sea sincero?
¿Has asumido que hay que trabajar mucho y muy duro para lograr éxito con las empresa?
¿Apoyarías con tu dinero esta misma idea, si te la presentara un amigo como suya?

Debemos salir de la crisis, personalmente fortalecidos

Son tiempos fáciles para el lamento, para los espíritus flojos, pues los tiempos son duros sin ninguna duda. Y precisamente por eso, por que la cantidad de lamentos nos invaden en exceso, tienen menos valor estos, sirven para mucho menos. 

Hay que estar despierto, atento, madrugador en cada día, emprendiendo nuevas ideas, construyendo e ilusionados. El mal de muchos solo es consuelo para los tontos. 

Somos capaces de salir del agujero, pero sobre todo es necesario que seamos nosotros los que hagamos algo por salir del agujero. Nadie nos va a ayudar tanto como lo podemos hacer nosotros mismos. Es muy duro, el desaliento nos invade a poco que nos pongamos a pensar los por qué. No hay que hacer otra cosa que intentarlo, pelear por ser los mejores, estar optimista aunque suene a sarcasmo, estar fuerte aunque ya no tengamos fuerzas. 

Saldremos de esta, saldrán algunos de esta situación. Y nosotros debemos estar entre ellos. Pero otros se hundirán definitivamente. Entre esos no debemos estar. Por ello hay que estar pendientes para demostrar que somos tan buenos como lo éramos antes, si no mucho mejores por haber empleado este tiempo de crisis en mejorarnos. 

¿Hay algo mejor que hacer, que intentar ser mejores de lo que éramos antes de entrar en crisis?

Frases de Abadía, para ayudar a salir del desempleo

 “Este es el momento de ser optimistas, y te voy a decir por qué, en lugar de quejarnos, vamos a comentar qué podemos hacer”
“Tenemos que cambiar de definición de ‘optimismo’. Si decimos que el ‘optimismo’ es ‘aquí no pasa nada’, es mentira, porque lo que pasa es muy serio. El optimismo consiste en luchar con uñas y dientes para salir de una situación concreta. Todos sabemos que hay unos problemas muy serios, pero hay que salir adelante como sea”

“El mayor riesgo que corremos es quedarnos paralizados. Hay muchísima gente que no lo está, pero todos podemos tener un bajón y decir ‘qué mal va todo’. Es de lo que hay que escapar”

“Yo suelo decir que debería estar prohibido hablar de la crisis, porque si no, al final entramos en la disculpa de ‘es que con esto de la crisis…’. ¿Qué estás haciendo tú para salir de ella? No me digas que las cosas están mal, que ya lo sabemos, sino mira a ver qué podemos hacer. A todos nos pasa que cuando algo no te va bien, tenemos la tentación de echarle la culpa a los demás”

“Un país con 47 millones de personas intentando trabajar, sin rendirse, es un país riquísimo. Un país con 47 millones diciendo ‘a ver si me lo soluciona el Estado, la Comunidad Autónoma o mi Ayuntamiento’ es un país pobrísimo’. Me gustaría que fuésemos un país riquísimo”

“Al desempleado, a esa persona en concreto, hay que decirle que hay que seguir adelante. No le puedes pedir que sea optimista, así que hay que decirle ‘¿qué podemos hacer? ¿Tiene algún amigo que pueda ayudarte a buscar trabajo? ¿Alguien de la familia que pueda echarle una mano? ¿Ha leído los periódicos a ver qué empleos hay por ahí? ¿Sabe inglés para buscar trabajo fuera?”

“Al final, cada uno nos tenemos que sacar las castañas del fuego por nuestra cuenta. Por supuesto, ayudando a los demás, sin hundir a los otros. Lo primero que tiene que hacer el que está en paro o pasándolo mal, es decírselo a todo el mundo, porque muchas veces da vergüenza decirlo y callarlo es negativo”.

“Hay que ir al bar donde se iba siempre, porque a lo mejor conoces a alguien que te pueda echar una mano. Mucha gente está saliendo adelante porque hay una red familiar y de amigos que está ayudando”.
“Si nos hundimos, buena culpa es nuestra. Si me quedo en casa pensando ‘me hundo, me hundo’, termino hundiéndome yo solo, y echando la culpa a los demás. No, hombre, en ese caso la culpa es mía”.

“¿En esa cola de 500 personas del INEM no puede haber alguien que tenga unos ahorrillos guardados y pueda montarse una empresa con otros dos, y así ya tenemos tres deempleados menos? El optimismo no es más que eso: estás pasándolo mal, lo sabes. ¿Qué hago, hoy mismo, para arreglarlo? Si lo dejamos para el lunes que viene, hemos perdido cuatro días…”

“En Zaragoza, mi familia tenía una tienda que llevaba mi padre. No le oí quejarse nunca, nunca jamás. Supongo que lo pasaría mal, pero recuerdo vivir bien. Con el paso del tiempo, he mirado atrás  y me he dado cuenta de que quizás no vivíamos tan bien. En casa teníamos unas batas gordas que nos poníamos al llegar a casa, porque hacía frío. Yo, ahora, cuando llego a casa, me quito la chaqueta. Eso quiere decir que entonces vivía peor que ahora”

“Un amigo me decía hace poco que somos más pobres que antes. Creo que no: creo que antes éramos igual de pobres, pero con créditos de los bancos. Pobres apalancados, como yo lo llamo. Como no tenía el dinero necesario, el banco me pagaba el coche o el piso, y me hipotecaba para la eternidad. Vivimos bien pero no éramos tan ricos. Ahora vivimos de otra manera, y el día de mañana de otra: así es la vida”

“A los jóvenes hay que enseñarles a trabajar. A los 79 años, yo mismo descubro que no sé trabajar. Tenía que entregar un libro en una fecha determinada, y por una serie de problemas, se me liaron las cosas. Pensé que no podría cumplir los plazos, así que me dije ‘voy a trabajar bien’. Horas completas. Ponía el temporizador del iPhone, y en ese tiempo ni cogía el teléfono ni hacía otra cosa. Y acabé el libro. Eso es lo que hay que enseñar a los chavales. ¿Que el trabajo aburre y cansa? Puede ser, pero así ha sido toda la vida, con tu esfuerzo terminas sacando todo adelante”.

“Eso que se dice ahora de que hay que volver a los viejos valores y la cultura del esfuerzo… ¡Pero si los valores no son ni viejos o nuevos! ¿Hay que volver al viejo valor de no meter la mano en el bolsillo ajeno? No sabía que nos habíamos ido tanto, pero si es así, habrá que volver. Y a ser fiel, y leal, a no ser trepa, a ayudar a los demás… Hay que recordar todo eso que damos por supuesto”