10 diez consejos o ideas antes de emprender autoempleo

El autoempleo es una posibilidad real, emprender tu idea y crear tu propio puesto de trabajo puede servirte para salir del desempleo. Pero antes de seguir pensando sobre esto, lee mucho y analiza tus fortalezas y tus debilidades. Lo peor de todo sería caer nada más comenzar por una mala planificación.

Si quieres emprender tu propio idea, cuenta con un equipo mínimo de asesores. Tu familia, tus amigos, tus profesores, tus colegas de profesión o tus nuevos socios, son las posibilidades más sencillas y cercanas.

Recuerda que además de fabricar productos o servicios hay que saber venderlos. Si no sabes vender, tienes que aprender, pues es fundamental.

Debes tener un plan de negocio, un modelo de empresa al tamaño de lo que de momento eres capaz de realizar.

En todo proceso de creación de empresas hay que delegar muchas veces. Y para ello es imprescindible saber delegar. Parece fácil pero hay muchas personas incapaces de hacerlo con los componentes de tu equipo. Pensarán que si vas a empezar tú solo no te afecta esto, y es falso. Delegar es también confiar en tus asesores contables o en tus proveedores.

No te fíes de nadie. Tampoco de tí mismo. Pero aprende a fiarte de todos. Es un juego complicado, pero es imprescindible. Hay que ser críticos pero solo en la justa medida. Controla todo, pero confía en quien hayas elegido para que te acompañe, sea como banquero, proveedor, colaborados o socio.

Debes tener un capital remanente para iniciar una actividad de autoempleo. Desde la nada es imposible. Si no lo tienes busca a quien lo tenga, ofrécele el proyecto, convéncele. Hoy es mejor compartir que tener que deber capital al empezar.

Nunca se está mal acompañado si eres tú quien ha elegido la compañía. Si acaso se está equivocado en la compañía, pero ha sido tu decisión. Elige bien a tus socios, pero una vez que los hayas elegido, a muerte con ellos.

Está prohibido crecer muy rápido. Está prohibido cerrar muy rápido.

Tener ideas no quiere decir que esas ideas sean negocios, o que sirvan para el autoempleo, para emprender un servicio que sea rentable, que interesen dentro de dos años. Por eso todas las ideas deben pasar los filtros ajenos que les saquen los colores y las dudas. Calma, una buena idea no requiere que se ponga mañana mismo a funcionar. Hay que dejarla posar y escucharla como pide a gritos que necesita salir a correr.

El cliente es quien te paga el sueldo mensual. Cuídalo como si te estuviera alimentando cada día, como si fuera quien te pagar el coche que usas. No lo tires antes de haber logrado otro.

36 consejos para aumentar las visitas en tu blog de una manera sencilla

Un blog debe ser temático. Incluso si es generalista es también temático.
Escribe en tu blog sobre aquello que te gusta y entiendes. El problema de los blog es que si no te gusta mucho el tema sobre el que escribes, al final te cansarás y abandonarás lo iniciado.
Piensa bien antes de crear un blog de qué puedes hablar durante al menos dos años. Al menos con 200 entradas distintas sobre el tema.
Publica al menos dos veces a la semana. Es mejor ser constante y previsible que publicar muchas entradas en una semana y luego estar un mes sin publicar nada. Si logras publicar casi todos los días se notará en el número de visitas.
No hagas entradas en el blog que sean auténticos tochos, excepto que seas un gran técnico en la materia. El lector presta pocos segundos a una entrada y si todavía no te conoce, de un vistazo decidirá si te lee o no quiere invertir tiempo en tu texto.

Cómo tomar la medicacion si tenemos edad avanzada o hay problema económicos

La mayoría de los enfermos crónicos que tenemos que tomar mucha medicación cada día son personas de edad avanzada y por ello personas con más complicaciones para poder controlar que se toma bien todas las dosis recetadas. Si a eso sumamos que nuestros cuerpos de más edad ya no funcionan igual de bien, que nuestro hígado no absorbe igual o nuestra forma de limpiar el cuerpo internamente es más lento o irregular, las cosas se complican, aunque sin duda el trabajo de los médicos de familia suele ser exquisito y tiene todo esto muy en cuenta al recetar. Pero ¿tomamos nosotros bien los medicamentos?

Siempre, repetimos, SIEMPRE hay que tomar la medicación con arreglo a lo que índica el médico que las receta. Y si hay duda consultar con él. Si ya está mejor el enfermo o si cree que no le está haciendo nada el medicamento, debemos acudir al médico y hablarlo con él. Nunca modifiquemos las dosis del medicamento por nuestra experiencia o por las opiniones de personas ajenas a nuestro médico.

Tengamos siempre a mano una lista con los medicamentos que tomamos y las dosis recetadas. Es normal que con el tiempo se vayan olvidando las dosis, se tengan dudas, nos olvidemos de alguna indicación. Por eso es bueno tener apuntado y al día lo que nos han recetado. La receta electrónica —donde exista— en un buen referente. Además si nos tienen que ingresar o si vamos de viaje es bueno tener la lista a mano.

Mucho cuidado con tomar alcohol, sobre todo fuerte, si tomamos también medicación. Debe saber el médico qué tomamos para realizar la receta ajustada y personalizada. El alcohol interactúa con muchos medicamentos y cambia su eficacia, o la disminuye o la aumenta.

Si nosotros no podemos pagar un medicamento por problemas económicos, NUNCA dejemos de tomarlo. Lo debemos hablar con nuestro médico de familia para que nos indique soluciones —que la hay– a este problema tan actual. Nos pueden recetar algo igual pero más barato o nos pueden remitir a organismos públicos o privados donde nos ayudarán a sufragar el medicamento. Lo peor es no tomarlo y siempre hay soluciones en nuestros mismos barrios.

Cómo defenderte mejor del calor si estás embarazada

Si el fuerte calor del verano es difícil de soportar, es peor cuando la mujer está embarazada.  Las mujeres se sienten más cansadas, de mal humor, agobiadas y sin ganas de hacer nada. Con estos consejos que te proporciono, te ayudaré a pasar un verano algo más soportable y fresco. Muchos de ellos son de simple sentido común.

Procura salir a la calle en las horas de menos calor.  
Preferiblemente por la mañana y por la noche. Evita la luz directa del sol entre las 10 de la mañana y 4 de la tarde.
Si estas en casa, usa el aire acondicionado.  Si en tu caso, no hay aire acondicionado o solo lo usan por la noche, no olvides usar el abanico todo el tiempo posible. 
Abre aquellas ventanas por donde no entra el sol temprano en la mañana para que se refresque la casa. Coloca cortinas que bloqueen el sol en aquellas áreas por donde entra el sol, para evitar que la casa se caliente.
Usa ropa ligera, de colores claros, preferiblemente de algodón.  No uses ropa demasiado ajustada. Trata de usar zapatos cómodos, para que no te inflamen los pies.
Aplícate protector solar cuando salgas a dar un paseo, para así evitar las manchas de la piel que provoca el sol en algunas embarazadas.
Mantente hidratada tomando mucha agua y otras bebidas hidratantes.  Siempre que estés en la calle lleva una botella con agua en el bolso, mejor si lleva algo de limón o un poco de azúcar y sal.
 Disminuye la ingesta de sal en las comidas, ya que evitará que retengas líquido y así te sientas incomoda. Trata de ingerir alimentos frescos como ensaladas y frutas.
Refréscate tomando una ducha o un baño tibio o frio (si lo resistes).
Duerme una pequeña siesta. El calor en las horas más duras nos hace sentir agotadas, y una siesta te hace sentir mejor.
 Busca ayuda de tu pareja en las tareas cotidianas del hogar y de la familia.

Para los trastornos emocionales y mentales no solo existe la medicina química

Tomar medicación casi de forma crónica como cura de los trastornos emocionales y mentales puede estar estigmatizando a las personas que necesitan una ayuda química para superar estos procesos. Por otra parte, los que toman medicamentos para aliviar su ansiedad están familiarizados con el sentimiento desagradable que genera el hecho de tomar pastillas. La combinación del miedo y la ignorancia es tan potente que mucha gente piensa que el miedo es otra palabra más para añadir al desconocimiento, que además crea más miedo todavía.Es un círculo que se vicia él solo.

Hay más formas para acabar con la ansiedad que la simple química, ya sea a través de la misma medicación pero ayudada de psicoterapia u otras técnicas diversas de ayuda piscológica. Hoy existen múltiples tipos de tratamiento; solo consiste en descubrir cuál funciona mejor para cada persona. Hay muchas maneras de encontrar ayuda y muchas opciones disponibles, por lo que el profesional psiquiátrico es quien mejor puede ayudar a gestionar el tipo de crisis con ayudas de psicólogos o terapeutas de conducta o de emociones.

Cuatro factores para crear y trabajar en equipos más eficaces

En los trabajos diarios siempre necesitamos montar equipos que funcionen bien y sabemos que es complicado hacerlo para que funcionen buscando la excelencia en su labor y a ser posible trabajando “casi” solos. Dejo claro y remarcado lo de “casi”.

A un equipo hay que darle la seguridad de que lo que realiza es MUY VÁLIDO para quien lo encarga, darle el poder de lograr, la autoridad para que tome decisiones sobre los aspectos sobre los que trabaja. Un equipo no puede estar constantemente preguntando ni mucho menos dudando al pensar si sus decisiones serán del agrado del “Ser Supremo”. Si actúan así es un MAL EQUIPO y la culpa es de quien lo forma y dirige desde fuera.

En equipo debe tener suficiente información de todo lo que le afecta directa o indirectamente. Suficiente no es toda, pero si es suficiente en el planteamiento más amplio.

Un equipo debe ser múltiple y complementario. Pensemos en un equipo deportivo. Porteros, defensas, utileros, delanteros, masajistas, laterales, médicos. Todos actúan según unas directrices y todos son necesarios.

Los equipos necesitan recoger las recompensas de su trabajo, bien en sueldo, bien en especie, bien en palmadas en la espalda, bien en reconocimiento, en formación, en sonrisas, en más información, en aplausos. Motivar es fundamental pero hay muchas maneras de motivar.