¿Cuando es mejor NO tener sexo? de momento

El sexo apetece. Siempre, nunca o a veces. Pero hay momentos en los que aunque creamos lo contrario, no son los más recomendables para practicar el sexo que nos apetece. Incluso por propio sentido común, aunque la cabeza te pida una tórrida sesión de sexo salvaje. Pero el cuerpo sin hablar te está pidiendo que te frenes.

El deseo de sexo tras una comida copiosa, tras una velada de comida y bebida que empezó como un pequeño vicio de encuentro cariñoso, debe sopesarse con sosiego, pues el cuerpo está pidiendo calma y tranquilidad. El alcohol es un mal compañero para el sexo, aunque la mente nos diga que hay que terminar con un final feliz. Tal vez una simple sesión de sexo pactada en donde no se busque el apasionamiento sino un simple desahogo como quien se toma una copa final, puede llevarnos a no forzar el cuerpo inoportuno.

 Si llevamos unas horas al sol de la playa, si tras una jornada de sol de verano anochece en la cala junto al mar y apetece reencontrarse con el sexo en un lugar diferente, mucho cuidado con la arena y con las quemaduras del sol aunque sean leves. Los roces harán insufrible el encuentro amoroso. Aunque lo notemos tras pasar la euforia sexual del momento. Una cama suave es mucho más recomendable. Incluso el interior del coche. Pero mezclar arena con piel irritada pues dejar huella. Incluso como bálsamo, sexo dentro del agua es la mejor opción.

Tras una discusión no es bueno tener unas amplias relaciones amorosas. Mejor dicho, el amor si que es muy necesario, pero el sexo no tanto, pues podría volver a surgir chispas sobre las brasas. Amor si, tras una discusión es necesario el cariño compartido; sexo ya no tanto. Y menos si la discusión ha sido con personas ajenas al acto sexual posterior. La tensión hará más complicado un final feliz.

Diez 10 ideas para intentar ser más feliz esta tarde. O mañana


¿Estás aburrido, no sabes de qué manera debes mover tus ganas de vivir para hacerla más alegre, para aumentar tus ganas de que la vida sea maravillosa?. Vamos a darte algunas pistas para que lo intenten. Son 10 brochazos para pasar una tarde, sencilla pero posiblemente diferente. Y luego nuca se sabe, igual te gusta y repites.

Entra en la cocina y haz para tu familia un plato maravilloso, inventa y rebusca, un plato poco común, algo antiguo o de otro país. ¿No sabes cocinar?, no te preocupes, busca un restaurante en tu ciudad de otra cultura, sirio, libanés, marroquí, boliviano o brasileño. Disfruta de nuevos sabores.

En tu ciudad seguro que hay alguna exposición de ARTE. Si entras no te preocupes por como comportarte, hay gente de todo tipo. Los que entienden mucho y los que solo van a ver o a oler cuadros. Personas que van de visita a contemplar o a soñar. A imaginar otros mundos o a disfrutar del arte, que es lo más sencillo de lograr aunque cuesta unas cuentas visitas a exposiciones antes de lograrlo. Pero se logra.

 ¿Has probado entrar a un café de los de sentarte, tomarte un simple cortado y mirar de hurtadillas a la gente y tomar apuntes de ellos. No, no es ser un alcahuete, puedes ser un escritor de pequeños relatos o una persona que busca personajes para “su” novela. Seguro que los iras viendo desde muchas perspectivas.

Móntate para este fin de semana un viaje cerca de tu casa: visita un Monasterio, un Castillo, una iglesia románica, un Museo, la orilla de un río, un concierto de música que te resulta diferente, una tarde noche en una discoteca. Invita a un compañero de viaje con quien compartir lo que os apetezca.

¿Te gusta la naturaleza? Muy bien, pues ve a su busca. Unos jardines que hace mucho no has visitado, un campo en siega, una fuente natural, unas montañas, un parque nacional, un lugar donde sabes que hay pájaros o patos, un zoológico.

Busca para hoy una buena película de cine, pero no para verla en casa, no, para verla en el cine, con el sonido a todo gas, con toda la escenografía que supone acudir al cine. Palomitas, cena rápida después de la película y comentar con tu compañía lo mala que era. La película, claro. No te pongas atrás, ponte más bien cerca para que te apabullen las escenas, para que te inunde la película.

¿Cuánto hace que no vas a un Centro Comercial de tu ciudad? Solo a mirar, a tocar, a creerte que vas a comprar, a conocer los nuevos inventos, a pasar la tarde solo mirando. a reirte de los que caen en las trampas del consumismo.

¿Hay en tu ciudad algún café cantante, algunos escenarios callejeros, una calle donde pongan mercadillos de anticuario, de coleccionistas, de viejo? Un paseo puede ser simpático.

¿Cuanto hace que no has leído un libro? ¿Y un comic? Si no tienes mucho tiempo puedes comprar un libro de relatos con pequeños cuentos, con novelas muy cortas, para entretener media hora y abandonar hasta el siguiente tiempo en que lo necesites.

¿Has pensado en fotografiar tu ciudad buscando algo determinado? Decide elegir cosas rojas, situaciones alegres, puertas de madera, campanas de iglesia o charcos. Lo que a ti te apetezca. Fotografía esas visiones tuyas de los objetos y disfruta luego comprobando como a los días te inspiran otra cosa.

¿Qué es la asertividad? ¿Qué es ser asertivo?

Ser asertivos es saber manejar bien tu personalidad, no pelearte contigo mismo, aceptarte y quererte. Sobre todo respetar tu propia personalidad y hacerte respetar. Tú debes ser tal y como creas que debes ser, no como otros crean que debes ser. Eso es simplemente la asertividad. Pero eso si, debes saber elegir bien las partes de tu personalidad que hay que potenciar, para no quedar débil.

Ser asertivo no quiere decir que sean un exigente con todo, que te vuelvas una persona mal educada, poca activa, que desea vivir bien a costa de todos los que te rodean. Eso es “otra” cosa.

Ser asertivo es ser responsable de tu propia vida, de toda, la del presente y de la de un futuro que tienes que ir edificando con buenos cimientos. Nadie es mejor que tú, pero tampoco son peores, si acaso diferentes. Respeta a todos para que así sea más fácil que todos te respeten. Y aquello que necesites, pídelos con respeto pero no esperes a que otros te lo concedan. Si algo pretendes, la única manera de estar seguro en lograrlo es  pedirlo para que los demás lo entiendan bien, y la mejor forma es pidiéndolo tú.

¿Cómo será la formación y educación necesaria en las próximas décadas?

El trabajo que hay que realizar en formación, en educación, adaptada a la realidad del siglo XXI, es brutal y urgente. Sobre todo si le sumamos los caminos perdidos en las últimas dos décadas por errores graves en la calidad formativa.

Tan es así que hay una tendencia que va cobrando cuerpo con fuerza que nos dice que deberemos desaprender parte de lo aprendido, para no basarnos tanto en materias memorizadas como en saber emplear la intuición, las decisiones propias según el momento y la ocasión, la iniciativa y el trabajar en equipo. 

Y saber buscar en cada momento los lugares de los que tenemos que beber y aprender nuevos conocimientos. Saber desde donde hay que leer, ver, tocar, escuchar, observar lo que poco a poco va viniendo como novedades y que casi siempre es lo mismo pero readaptado.

Todos estudiamos para ser más eficaces en nuestra vida, para nosotros y para la sociedad. Es decir, para trabajar. 

El trabajo es el que nos hará felices si tenemos la suerte de poder elegir lo que nos gusta, y además, de proporcionarnos lo necesario para vivir, y servirá para ayudar a la sociedad sobre la que vivimos. 

Pero ahora ya intuimos posible que no haya trabajo para todos, o el menos no para 40 horas semanales. Y sabemos también que gran parte de lo aprendido ya no sirve, sobre todo si no hemos sido capaces de seguir aprendiendo constantemente. La actualización de contenidos debe ser tenaz a lo largo de nuestra vida real, no solo de nuestra vida laboral.

Las nuevas personas laborales con responsabilidad en puestos de calidad media o alta, deben ser multidisciplinarias, capaces de tomar iniciativas y decisiones sobre muchos temas bien distintos, y sobre todo capaces de saber encontrar las soluciones. 

En el mundo digital casi todo está ya publicado. Quedan fuera los trabajos de investigación constante para mejorar procesos. Pero el resto está ya divulgado; desde un problema mecánico, de salud, de gestión económica, etc. Pero pocos saben buscar bien y menos todavía saber seleccionar —entre lo mucho encontrado— aquello que es realmente bueno, importante, adaptado a los nuevos momentos y a los distintos problemas que se nos presentan.

No hay que saber tanto, como hay que saber buscar bien y seleccionar mejor. Tomar decisiones y riesgos y estar constantemente puestos al día. Es ya el presente y nos tiene que pillar todo esto prevenidos, cuando no en pleno funcionamiento.

Diez consejos para ayudar en dejar las drogas, la drogadicción

Hay muchos tipos de drogas pero todas tienen en común la dependencia, la pérdida de libertad para poder decidir por que así quieres en qué momento ya no quieres seguir consumiendo el producto que te atrapa. Y hay haber muchos tipos de drogas y de muchas diferentes fuerzas, a veces nos creemos que aquella que nosotros tomamos no nos está privando de la libertad para dejarla cuando queramos. Pero la realidad es que siempre necesitamos ayuda. Veamos algunos consejos para intentar salir de estas enfermedades, de estas faltas de libertad personal.

Es fundamental que te digas a ti mismo que SI quieres abandonar el vicio, la adicción, las drogas, sean fuertes, duras, leves, alcohol, tabaco o cualquier otro tipo de sustancia que te tiene atado. Por eso una vez que hayas decidido dejar las drogas, debes convencerte de que gran parte del trabajo depende de ti.

Debes lograr salir de lo que te ofrecen los amigos o compañías habituales que te rodean hasta el momento de la decisión de dejar las drogas. Es fundamental que los que te rodean, sean los de siempre o nuevos, sepan que estás dejando el consumo y que te deben ayudar a no recaer.

Hay que acudir a solicitar ayuda a lugares muy diversos. Hay asociaciones, pero también está el médico de familia que te remitirá a psicología o a otros departamentos médicos para recibir ayuda profesional, están tus propios amigos si ellos no están dentro de las drogas, sin duda tu familia, gente anónima que conocerás a partir de ahora si la buscas en redes sociales o en asociaciones. Son miles de personas que están en tu misma situación y muchas de ellas ya están siendo ayudada por otros y logrando salir del infierno de la enfermedad.

No tengas prisa en lograrlo, aunque desde el primer día debes cerrar toda posibilidad de recaer. Al menos necesitarás entre 2 y 4 meses para sentir que ya has dado el paso definitivo. Para que se deje la adicción necesitas un segundo, pero para saber que lo estás logrando se necesita tiempo, y un gran esfuerzo tuyo. Pero la adaptación total del tejido cerebral para dejarte como una persona anterior a la drogadicción tardará unos 3 a 5 años según personas. Hay que decir que a partir de las 2 semanas ya empezarás a notar mejoría. Recuerda que son precisamente estas 2 ó 3 primeras semanas las más críticas para no volverte atrás y recaer. Cada día que pasa es un éxito en tu beneficio.

Hay que cambiar de amistades peligrosas, de lugares habituales en donde hasta ahora consumías, de los mismos caminos por donde te movías hasta ahora. Tu cambio debe ser más amplio que decidir en silencio que ya no vas a tomar sustancias. Debes buscar si es posible a una amistad que nunca haya consumido drogas para comentarle a el tu nueva situación y escuchar sus apoyos.

Nunca es recomendable iniciar la decisión junto a otra persona, pues cada uno necesita diversas técnicas, distintos tiempos, y su voluntad es diferente. No te ates a que otros lo están logrando. Pueden caer otra vez y en cambio tú sentirte con fuerza, y su recaída te puede llevar al fondo a ti.

En los tiempos de abstinencia hay que comer platos sencillos y con muchas proteínas. Debes agotarte poco pues todas tus fuerzas deben ser para vencer los malos días, las males decisiones que te atacan el pensamiento. No tomes muchos productos azucarados pues la glucosa en sangre debe mantenerse estable y parecida durante todo el día.

Lleva un diario en una libretita muy personal, donde apuntarás todos tus pensamientos sobre tu nueva decisión según te vayan viniendo. Recuerda aquellos tiempos anteriores en los que no estaban atado a las drogas y apunta en esa libreta todos los recuerdos positivos de aquellos tiempos. En la primera página hazte una lista con frases tuyas de aliento y léela cuando te falten fuerzas. En esa misma página y en rojo apunta qué hacer cuando la crisis te esté afectando. Puede ser llamar a un amigo, ponerte a hacer gimnasia o bicicleta, ducharte, masturbarte, etc. Algo que te haga cambiar rápidamente de pensamiento.

Intenta adivinar en qué momentos sueles estar más débil de carácter, en los que es más fácil caer en la tentación, en recaer en los problemas. Y estate mucho más atento en esos momentos o situaciones.

Ámate, habla de ti solo en tono positivo y con autoestima, eres capaz, lo estás logrando, lo saben los que te quieren, así que sigue en la misma posición aunque sepamos todos que no es fácil. Cuida tu salud, haz deporte, cuida la salud de tus familiares, pues ellos también te necesitan. Atiende a personas que están mucho peor que tu, por pobreza, abandono, enfermedad

¡Ámate a ti misma! es la mejor manera de amar a los demás

Solo amándonos más a nosotros mismos lograremos amar a los demás. Esto, tan aparentemente egoísta, es beneficioso para todos y se llama asertividad. La única manera de poder ayudar a los demás es estar convencido de que tu autoestima es muy alta, sin caer en el egoísmo personal. Y para ello nada como sentirse a gusto consigo mismo y saberse válido. Todas las personas necesitamos estar bien con nosotros mismos para así poder estar bien con los demás. Si fallamos en nuestro propio amor propio es imposible entregar a los demás —sin sumisión— lo que ya sabemos que somos capaces de lograr para nosotros mismos.
¡Ámate a ti misma!

Los tres únicos elementos para tener éxito en una gran empresa

Toda persona que desee realizar un gran proyecto debe contar con tres elementos básicos, sin los cuales lo que intente se quedará a lo sumo en una empresa mediana.

Debe tener una estrategia, una idea, un proyecto válido y novedoso, un trabajo importante que se tome como una misión a tiempo completo.

Debe medir claramente el impacto de sus decisiones, sus inversiones, sus aceptaciones, sus clientes potenciales, su competencia; en pocas palabras, su mercado.

Debe saber formar un buen equipo, completo y amplio. Que contenga todos los elementos y los dirija de forma personalizada. Colaboradores, proveedores, técnicos, financieros, asesores, etc.

Qué quiero hacer.

Cómo lo quiero hacer y para quien.

Con quien lo voy a realizar.

No importa el tamaño del mercado al que te diriges, sino la capacidad de la novedad

Si yo escribo sobre lo humano o lo divino me estoy dirigiendo a unos 500 millones de potenciales lectores. Si escribo sobre La Seo de Zaragoza a medio millón. Unas 1.000 veces menos de posibles "clientes" en mis blog. Pero curiosamente cuando hablo de Zaragoza tengo unas cuatro veces más lectores que cuando hablo de cualquier otro tema generalista. Es decir, lo cercano prima, mola, es donde menos competencia en blog tengo. Bien si somos capaces de entender este asunto a la hora de crear negocio, que no es mi caso.

Esto de los blog e internet es curioso pues las televisiones locales han tenido que cerrar y los periódicos que son solo locales funcionan en ciudades muy pequeñas pero no en ciudades grandes, donde parece que los lectores solo buscan noticias nacionales o que afectan a lo grande, a muchos.

Los nichos de clientes son buscados con ahínco por los que se dedican al marketing productivo, a las ganancias en las inversiones novedosas. Pero a veces el éxito se da en los nichos pequeños pero poco saturados y no en los grandes mercados pero con enormes competencias. En el primer caso se permite ser mediocre, mientras que en el segundo solo es posible sobrevivir si eres el mejor o si entregas un producto excelente o con un valor añadido.

A la hora de invertir, sea dinero o tiempo, es importante que sepamos a qué nicho de mercado estamos accediendo, para planificar el negocio con arreglo a él. Pero aquí el tamaño no importa tanto, como la capacidad para ofrecer algo diferente aunque vaya dirigido a un mercado de tamaño pequeño.

La excelencia como camino del éxito, si se ha sido ético y honrado

Solo las personas de gran éxito son capaces de marcarnos el futuro, de dejarnos frases que se harán célebres, de pasar a la historia en más campos de los que en realidad les ha llevado al respeto y a la celebridad.

Si un gran músico o un investigador nos hablan de la filosofía social, sus frases quedarán entre nosotros como verdades añadidas a nuestra cultura, pero es muy posible que otras personas sin su misma fama puedan tener opiniones más claras o más novedosas. La falta de respeto y reconocimiento social les llevara a que sus frases nunca sean atendidas.

De esto se desprende que antes de crear cátedra debes ser respetado en algo, tener éxito en alguna actividad, pues a partir de este reconocimiento, te vendrán fácilmente añadidos otros muchos. Demuestra que eres muy bueno en algunas actividades, y conseguirás ser bueno en muchas otras. No es correcto esto, pero inevitablemente es así.

La excelencia es el camino que nos lleva a la meta, pero aquella excelencia que esté llena de ética, de aprendizaje, de esfuerzo, de ganas personales por alcanzarla con el debido respeto a todas las normas. Pues una vez alcanzada la excelencia serás mirado con detalle, antes de conseguir el respeto que da el éxito. No todos los que llegan a la meta del éxito consiguen el respeto social, y algunos lo pierden cuando nos enteramos de las tretas que han empleado para llegar o para mantenerse.

Para ser respetado, casi siempre, hay que trabajar duro en intentar la excelencia en tus labores.

8 Ocho ayudas para intentar ser más feliz

El mes de septiembre es un buen momento para comenzar el año, para plantearnos cambios, para intentar ser más felices incluso. El año empieza dos veces, en enero y en septiembre. No desaproveches una de ellas.

Ser feliz depende de ti, no es sencillo serlo porque recibimos muchos impulsos para restarnos posibilidades de defensa, pero la mayor de todas —nosotros mismos— no nos la pueden quitar.

Hemos dicho varias veces que hay que vivir el día a día, disfrutar el momento, con la carga aprendida del pasado. Pero solo sirve para eso el pasado, para aprender. Para tener experiencia, sea buena o mala.

 Si no hemos logrado el éxito, si consideramos que hay errores en nuestra vida, es inevitable desaprender lo que nos ha sucedido, esa experiencia negativa que nos pesa en exceso.

La opinión de los que nos rodean tiene una importancia pero solo relativa. Si nos resta libertad de acción, si se convierte en una pequeña dependencia, hay que alejarse de esas opiniones.

No necesitamos para vivir que los que nos rodean aprueben nuestra forma de ser y vivir. Si somos libres e independientes, debemos defender nuestra libertad e independencia y seguir siendo como deseemos ser.

Está prohibido tener prisas para nada. Prisas vacías de objetivos. La mejor forma de vestirse rápido es haciéndolo despacio.

En la vida hay que tener muchas actividades, no todas con la misma intensidad, pero varias de ellas deben ser de segundo nivel y al menos un par de ellas de primer nivel. No te ates a un solo capazo de actividades, pues si te falla se te cae un pilar fundamental para sentirnos más útiles.

Todos sentimos miedos de algunas cosas, es inevitable. Pero lo malo es cuando estos miedos nos sujetan en nuestras actividades. Hay que vivir con la libertad de que somos capaces de vencer los miedos, incluido el de la muerte. Somos seres capaces de vencer muchas más dificultades de las que nos creemos. Por eso somos geniales.

Teresa Perales, un ejemplo a escuchar

La nadadora zaragozana y paraolímpica Teresa Perales es un ejemplo de trabajo y con sus 22 medallas olímpicas un ejemplo de deportista española con una energía inmensa que intenta trasmitir a todos. En una entrevista en elsombrario.com nos deja algunas frases que deberíamos recordar, en relación a un libro que ha escrito. Pero sus palabras son muy comunes en su forma de dirigirse a las personas que la escuchan en todo tipo de entrevistas, pues su filosofía de vida la explica para superación de todos.

Los problemas sólo hay que mirarlos para desengranarlos, para analizarlos; y que luego hay que olvidarse de ellos para que no nos bloqueen.

No nos tenemos que ver viviendo dentro de un cubo con sus aristas y sus caras limitantes, sino desarrollándonos en un plano que puede estar siempre en expansión.

 Tú eres el centro de tu espiral, pero nunca entendido de una manera egoísta, sino pensando en los demás. Cada uno de nosotros forma parte de una espiral propia, de la que somos los protagonistas. Uno tiene que crear su propia espiral de optimismo y felicidad.

Cuando eres novato, puede parecerte que es imposible resolver el cubo de Rubik, porque te esfuerzas mucho pero nada termina de colocarse en su sitio. Eso quizá sea porque te empeñas en hacer prácticamente lo mismo todo el tiempo, moviendo y moviendo las piezas de un lado a otro pero sin rumbo, sin un plan; a pesar de tener más de 43 trillones de movimientos posibles, te parece que siempre caes en la rutina. Por consiguiente, tienes que intentar hacerlo de forma distinta.

No hay nada mejor en esta vida que levantarse por la mañana y tener algo que hacer, porque ese, en sí mismo, es un motivo para seguir vivo. Cuando estás motivado, tienes más ganas de empeñarte en conseguir lo que te has propuesto.

Su éxito se basa tanto en el entrenamiento emocional como en el físico, y que lo que más daño nos puede hacer en esta vida para no conseguir nuestros sueños es el autosabotaje. Cuando no cambias nada de lo que te rodea, cuando sigues actuando como siempre lo has hecho, no suele ser porque tu vida sea tan perfecta que no puedas hacer nada por mejorarla, sino porque no te atreves a intentarlo. Y eso es fruto de un comportamiento saboteador

Me resistí a que las etiquetas tuvieran que ser protagonistas en mi camino, y descubrí el poder de transformar mis propias creencias. Transformé la forma en la que la gente me miraba. Hice que la gente pasara de verme con lástima a mirarme con orgullo. Y para ello, en primer lugar, cambié la forma que yo tenía de verme. Así que, cuando pienso en lo que puedo y quiero o no hacer, no lo hago imaginándome dentro de una figura geométrica, con sus aristas y sus esquinas imposibles de romper. Lo hago creyendo que la actitud positiva y firme con la que me enfrento a las cosas es la llave para abrir cualquier puerta.

Lo que sucede es que se suele poner el foco en los problemas y no en las soluciones.

Los prejuicios, con los demás y con uno mismo, te llevan a cometer muchas equivocaciones.

Tan importante como lograr un objetivo, un sueño, es disfrutar del camino, de la gente que te acompaña en él y de cada una de las experiencias, incluso las negativas, para extraer aprendizajes.

Dos vitaminas y dos minerales para aumentar las defensas


Vitamina C.: Los alimentos que contienen esta vitamina mejoran nuestras defensas, ya que gracias a ellas nuestro organismo aumenta la producción de una sustancia celular denominada interferón, que se encarga de proteger a nuestras células de un gran número de infecciones provocadas por virus.



Vitamina A.: Además de fortalecer nuestras defensas, permite mantener en buen estado nuestras mucosas, que ejercen de barrera protectora contra las infecciones. Nuestros dientes y la piel también se ven beneficiados por su consumo.




Hierro.: La falta de hierro es muy habitual, especialmente en mujeres durante el ciclo menstrual, en aquellos jóvenes que no siguen una dieta equilibrada y en las embarazadas. El de alimentos ricos en hierro consumo permite mejorar nuestra respuesta inmunológica.

Zinc.: El déficit de este mineral afecta de manera muy especial a todos los órganos linfoides, encargados de producir los linfocitos, las células defensivas del cuerpo.

Laura Puente Ajovín
                      

Dosifica tu enseñanza, para que siempre tenga algo que enseñar

En tu vida eres bueno en algo; seguro que eres muy buen profesional en alguna actividad aunque tú mismo no te valores así. Tus amigos, en tu empresa, tu familia sabe que algo que tu haces, lo realizas mejor que los demás. Y desearán concoer tu opinión, tus enseñanzas.
 
Como es así, apúntate este consejo.

Nunca digas todo lo que sabes sobre tu habilidad, tu oficio, tu forma de trabajar. Resérvate algunos trucos, dosifica hasta donde debes enseñar. Pero si estás de verdad enseñando algo a alumnos o otras personas, avísales que hay materias y soluciones que no les estás diciendo, que parte de tu sabiduría falta por explicar y aclarar, comentándoles que alguna cuestión está sin explicar, pues la dejas para más adelante.

De esta forma conservarás tu profesionalidad y lograrás por otra parte que tus alumnos de vida, se esfuercen en buscar y aprender lo que ya saben que falta.

También hay que ahorrar en la entrega de lo que sabes, para dosificarlo y que siempre tengas capacidad de enseñar, de seguir entregando. De esta manera conseguirás que te sigan admirando por lo que sabes y te tengan en cuenta. 

Pero todas estas palabras, estos pequeños consejos se acaban cuando por edad ya están en el sitio en el que simplemente estás descansando y ya no aspiras a seguir conquistando altares. Cuando por edad ya has alcanzado las metas que te proponías y no quieres seguir sumando nuevas metas, entonces sí, debes entregar toda tu sabiduría para que otros la amplíen y puedan edificar sobre ella más todavía.

Consejos para evitar el mareo en el coche o en un barco

Cuando montamos en un coche que no conocemos mucho tendemos a sufrir mareos con más normalidad que en nuestro propio coche, es la cinetosis, o mareo por movimiento, que se genera en varios medios de transporte (también en barco, avión o autobús) donde se nos mueve la cabeza más de lo normal y con ella la vista se nos pierde en objetos en movimiento, y tiene su origen en el movimiento excesivo de los huesecitos y partes internas de la zona interna de la entrada del oído que son las que regulan el equilibrio y provocan esos mareos tan desagradables con palidez, sudor frío, o incluso náuseas y vómitos.

Los niños los que más sufren este tipo de mareo, pero también es normal que aparezcan los síntomas en adultos; más en las mujeres, pues son más sensibles sobre todo en el embarazo o durante la menstruación. Estos mareos duran incluso hasta media hora tras habar parado el viaje, hasta que todas las partes del ido interno se vuelvan a poner en sus posiciones habituales.

¿Qué podemos hacer para minimizar estos síntomas tan desagradables?

La mejor forma de prevenir estos mareos es muy sencilla si logramos que funcione. Sería viajar mirando de frente, en el sentido de la marcha, y así lograr que los ojos y oídos capten el movimiento de la velocidad y la cabeza de forma simultáneamente. Mirar un objeto lejano, e ir intercambiando la mirada siempre sobre objetos lejanos.

Como es lógico no debemos mover la cabeza mucho y no concentrar la mirada en objetos cercanos, nunca leyendo un libro u observando el teléfono móvil.

Debemos intentar mantener una conversación relajada o poner algo de música que nos ayudará a distraernos y a concentrarnos en otros temas que en el propio mareo leve.

Si el viaje es largo hay que planificar algunas paradas, beber agua pero en poca cantidad y tomar frutos secos, galletas o barritas energéticas. Nunca grandes comidas ni platos para una digestión pesada.

Si finalmente tenemos que tomar alguna pastilla hay que recordar que los consejos de la farmacia son muy importantes, sobre todo a la hora de tomar la medicación, que siempre debe ser unas horas antes para que nunca nos surja el mareo. No tomar productos para los vómitos, pues este problema no es de estómago sino de mareos por el oído. S has oído que el jengibre funciona, recuerda que sin ser una panacea es cierto que funciona, pero SOLO en adultos. Para niños siempre consultar con el pediatra cualquier tipo de medicación.