Amor o amistad ¿Qué vale más?

Decir amigo, es algo que no se le dice a todo el mundo. Amigo o amiga. Sin ninguna duda las amistades son muy importantes, más incluso que una pareja, porque las parejas a veces van y vienen, pero esas amistades duraderas que están para todo…, esas no tienen precio.

Las amistades están en todos los momentos de la vida, no solo en los buenos tiempos, que para eso vale mucha gente, para una cervecita y una charla cuando todo va bien siempre hay alguien, o casi siempre.

Pero cuando la cosa se tuerce, cuando pasamos malos momentos: ¿quién nos aúpa?, ¿quien nos consuela cuando estamos enfermos o perdemos el trabajo, o se nos muere alguien?, ¿quién está ahí cuando suspendemos un examen, cuando la pareja nos deja, o cuando varias de estas cosas se juntan y nuestra vida es un caos?

Una amistad de verdad, es sincera y no la rompe ni el tiempo. Las amistades en estos tiempos de Redes Sociales están en cualquier parte, incluso en otros continentes, pero las redes aún no permiten dar abrazos a distancia y pocas cosas hay tan reconfortantes como un abrazo o una palmadita en la espalda, cuando el corazón se encoge.

A veces la soledad es necesaria, pero solo a veces, porque no nos olvidemos todos que alguna vez nos hemos sentido excesivamente solos y solas, y eso, la soledad prolongada, no buscada, nos puede llevar a una depresión que para nada es recomendable.

Laura Puente

Dos España tan distintas y tan normales, tan mal distribuido el empleo

Este mapa de España es el del empleo a octubre del año 2018, una España que son dos como podemos comprobar por los colores. Dos España que en realidad se comportan de forma parecida, pero con una enorme diferencia que no se explica por sí sola  ¿Cómo es posible que media España con un desempleo de más del doble e incluso en algunas zonas de más del triple que en otras zonas, no se rebela contra el resto de España, contra toda España, contra los que gobiernan España?

Bueno, seguro que tiene alguna explicación que no siempre queremos decir. Tal vez alguna explicación que nos callamos todos. Pero si traemos a algún sociólogo de otros países y le enseñamos este mapa de España, estoy seguro que no se lo explicaría, excepto que empezara a rascar sobre la realidad escondida.

¿Hasta cuando vamos a consentir esto? ¿Cúal es el motivo de que todos nos callemos ante tan enormes diferencias sociológicas, admitidas y soportadas sin problemas? Que cada uno piense lo que crea o lo que quiera. La imagen es de La Vanguardia y en el artículo se apuntan algunas posibilidades de comprensión.

La cima del conocimiento está rodeada de libros

Esta obra de arte se titula “La cima del conocimiento” y en ella estamos viendo simplemente a unas personas intentando alcanzar la cumbre de unos libros, portando otros libros. Formación, conocimiento, lectura. Los libros los escriben personas que creen conocer bien el tema sobre el que escriben. Así que leerlos supone aprender de ellos y de su experiencia. Nadie escribe sin saber, todos intentar entregar en sus páginas sus conocimientos, recogidos y pulidos con sus experiencias. Hay tantos miles de libros, de píldoras de conocimientos por escalar, que nunca una meta es igual a la otra, nunca una persona puede crecer en formación de la misma manera que otra persona, pues cada una adquiere un conocimiento diferente.

¿Qué sucede con quien no lee, con quien no quiere aprender de lo que otras personas comparten? Pues que están en inferioridad de posibilidades con arreglo a los que sí leen y aprenden. Tú eliges, pues nunca como hasta ahora está tan fácil leer y aprender.

¿Hacia donde van los trabajos, las ofertas y demandas?

Sabemos que ya no hay trabajo de 40 horas a la semana para todas las personas del Primer Mundo que aspiran trabajar en algo cómodo y de alta formación, pero la solución de futuro se nos interesa muy complicada. No es posible de momento compaginar sueldos de nivel suficiente con arreglo al trabajo y la formación y que sean puestos basados en 20 horas de trabajo a la semana que son ya los realmente productivos que es capaz de ofrecer el mercado y que de momento disimulamos para hacerlas crecer hasta las 40 horas semanales.

Como no es deseable una diferencia de horarios semanales de los puestos de trabajo que vayan en aumento, penalizando ciertos trabajos que cada vez menos gente quiere hacer (pero ya saturados de demanda) hacia las 60 horas a la semana y en aumento, hay que buscar soluciones que hoy parecen complicadas. Si hay muy pocas personas que desean ser pintores de pared..., o les pagamos mucho para que crezca el número de personas dispuestas a ese trabajo o tendrán que trabajar 80 horas mientras los que les quieren pagar poco trabajan 20. O no se pintarán las paredes.

Tampoco es posible tener en el desempleo a la parte de la sociedad que ha recibido más apoyos para su formación y que hoy en su conjunto no necesitan trabajar más de 20 horas semanales cada uno. Ni de momento nadie quiere pagar cuadriplicando sueldos con arreglo a la ley de oferta y demanda, hacia los trabajos duros que nadie quiere hacer. Al menos de momento.

Curiosamente en Europa (España) algunos de los trabajos que no se quieren hacer los nivelan por abajo las sociedades inmigrantes que han venido desde lejos. Es una manera de que se sigan haciendo algunos trabajos sobre todo de servicios o similares, con un coste hora asumible. Pero es cuestión de tiempo que esto cambie, aumentando mucho los trabajos que no queremos hacer.

Todos queremos ser comerciales de nivel, financieros, diseñadores o abogados. Muy pocos quieren ser fontaneros, cuidadores de ancianos, ganaderos o trabajadores de cadenas aburridas. Por poner ejemplos muy sencillos. ¿Quién deberá cobrar sueldos altos en un futuro, siguiendo la ley de oferta y demanda del trabajo en disminución en las labores más técnicas? La dedicación semanal que requieren algunos trabajos no se relaciona con el sueldo que se recibe. Mientras que en otros casos su comodidad semanal los convierte en opciones saturadas, con el añadido de la digitalización jugando a la disminución de sus horas necesarias.

Qué hacemos nosotros por nosotros?

Ayer en una reunión social nos vino a la mente la parábola ejemplo, simple y antigua, de cuando nevaba hace décadas en los pueblos, con medio metro de nieve. Los dueños de la casa, sacaban la pala y se dedicaban a limpiar la entrada hasta el camino o la calle o la carretera, para poder salir y entrar. A veces era duro pero siempre era igual y se hacía con la lógica necesidad de salir de casa.

Han pasado varias décadas y ahora esperamos dentro a que venga la máquina quitanieves, a que NOS HAGAN la limpieza, y a criticar si tardan mucho o si empiezan por una calle o por la otra.

Este ejemplo tonto sirve para infinidad de decisiones en la vida. Y para entender el crecimiento de las críticas ante todo servicio público actual, mucho mejor que antes, pero mucho más criticado. También para valorar nuestra capacidad de emprender o de estar felices en los trabajos donde estamos 40 horas a la semana.

¿Qué hacemos nosotros por los demás? ¿Qué hacemos nosotros por nosotros?

La pasividad actual hay que revertirla pues es una enfermedad improductiva. Como habría que revertir nuestra creciente capacidad de criticar todo, para convertir en negativas nuestras formas de vida

Es posible, como ya dicen abiertamente algunos grupos sociales, que no nos interesa la democracia, y nuestra estado de bienestar. Que aspiremos a otro sistema. Es posible. ¿Pero hemos valorado el frío que hace fuera de los sistema que dan bienestar? ¿Hemos valorado que cambiar algo de forma total, supone cambiar de verdad lo que se tiene, sin saber si lo que venga será mejor o peor?

Podemos cambiar de trabajo porque el que tenemos nos parezca una mierda en todos los aspectos…, pero…, ¿no sería mucho mejor buscar otro empleo sin despedirnos del anterior, con calma, y sabiendo bien qué buscamos?

No es posible vivir sin aire, si acaso podemos cambiar el que tenemos, retirar el actual para que otro venga a ocupar su sitio. En la vida social y laboral tampoco es posible vivir sin organización y si retiramos la que tenemos, sin duda vendrá otra a ocupar su espacio. ¿Y cómo será esa nueva forma que llenará el actual espacio?

¿Hay que estar 40 horas semanales? Estamos tontos

Creemos de forma equivocada que rebajar la jornada semanal de las 40 hora es insostenible y un gran error. Insostenible porque las empresas no pueden pagar lo mismo por trabajar 30 horas a la semana que por "estar" 40 horas a medio gas. Pero es un gran error de productividad. Hoy “se está” 40 horas a la semana, pero en miles de puestos de trabajo se labora mucho menos de 40 horas a la semana. Y “estar” suponen gastos de energía, de tiempo, de estructura de empresa. No somos capaces de saber organizar la producción de forma que cada hora sea válida. Y que las que sobren sirvan para “estar” menos tiempo en la empresa.

En miles de trabajos, si sumaramos de verdad y con responsabilidad las horas semanales de tiempo productivos y se permitiera que se fueran de la empresa una vez cumplidas esas horas válidas actuales, veríamos como algunos trabajadores con 15 horas a la semana ya habrían cumplido su trabajo.

Fallan los sistemas profesionales de dirección de recursos humanos que ahora los queremos llamar con nombres americanizados. Y falla el concepto de que “estar” 40 horas es mucho mejor que estar menos horas, pero que todas estas sean productivas. Efectivamente, estamos tontos. Sobre todo porque el trabajo escasea por las nuevas tecnologías productivas, y hay que repartirlo de otra forma.

Hazlo, aunque tengas miedo por hacerlo

No hay nada más eficaz que hacer. La autocensura ante una iniciativa es la peor de las posibilidades. ¿Para qué sirve? Lo peor que puede suceder si te empeñas en hacer algo sobre lo que tengas dudas, es que al final se demuestre que tenías razón. No se trata, pues nadie te lo está pidiendo, que te tires de cabeza ante una situación complicada, desastrosa, que te atenace durante años. Nadie pide nunca eso. Si has llegado al punto en el que dudas y no sabes bien qué hacer, es porque antes ya, has rechazado todos los problemas graves e importantes.

Si tienes dudas en un proceso, sigue con él. Las dudas siempre son una parte de sí y otra parte de no. Ante esta disyuntiva, elige siempre sí. Si te da miedo una decisión hazla con miedo, el miedo es un componente más de tus iniciativas. Todos tenemos reparos e incluso miedo a la hora de tomar ciertas decisiones. Nadie está preparado para todos. Por muy seguros que nos creamos, siempre existen esquinas que no controlamos. Pero no hay que pensar en las esquinas hasta que no lleguemos a ellas, sino en la calle despejada y preparada para recibirnos.

Ante la duda, más trabajo y más decisión, aunque nos entre el miedo por lo desconocido. Si lo notas, si crees que puede venir, es un buen motivo pues indica que lo tienes todo muy bien estudiado. Y si al final llega el problema, más trabajo y a reflexionar sobre las soluciones. Pero no te autocensures antes de que lleguen los problemas reales.

Filosofía y Ética, de nuevo en las escuelas. ¿Por qué se quitó?

Hace 5 años se decidió que la filosofía no tenía que estar dentro del bachiller español. Había que dar más material “útiles” para los alumnos que se enfrentaban al mundo laboral de adultos. Y la realidad es que en estos cinco últimos años hemos seguido creciendo en contratos laborales indignos, sin pensar que la filosofía es una materia para crear conciencia a medio y largo plazo y formar a personas más críticas con todo lo que nos rodea a todos. O tal vez sí que lo pensaron.

En esta última década el 15% de los trabajadores está en el umbral de la pobreza. El trabajo ya no es garantía de vivir. Simplemente de vivir. Dependes de ayudas familiares o del Estado, aunque tengas trabajo. Y eso es empobrecer la sociedad y el país. La filosofía vuelve a los colegios, al bachiller, al menos para ayudar a que las personas entiendan qué está sucediendo.

Se va a realizar un currículum básico donde se incluirá un ciclo formativo en Filosofía "secuenciado" durante los tres últimos cursos de la enseñanza secundaria —4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato—, de forma similar a lo que sucede en otras materias imprescindibles como Lengua, Matemáticas e Historia". ¿Cuál es el motivo por el que los políticos añoren gobernar para poder meterle mano a los sistemas educativos de los niños y jóvenes de España?

El nuevo currículo de 4º de la ESO quieren que incorpore la asignatura de Ética como materia común y obligatoria. Pero no hay garantía de que salga aprobado en el Congreso. Ética con dudas? Es decir…, nos llenamos las bocas contra la desigualdades de género, contra la violencia, contra la indignidad social, pero luego tenemos dudas de enseñar en las escuelas Ética. Somos unos cínicos.

Menos reuniones presenciales y más innovación

Ayer en Zaragoza se tuvo que realizar una reunión de trabajo entre un técnico político de Chile, un asesor político español que estaba en San Petersburgo y un economista que estaba en Zaragoza. Y esto es real. Como es lógico suponer se hizo a través de internet, de forma perfecta y mirándose las tres personas a los ojos, mientras una persona estaba esperando cambiar de aviones entre ciudades argentinas, otra persona había salido de sus clases en la Universidad y la otra acababa de haber tenido una reunión con técnicos rusos.

Es un ejemplo de hasta donde las nuevas tecnologías pueden ayudar a simplificar los contactos y sobre todo a poderlos lograr con muchos menos costes, más plurales y mucho más eficaces. Los problemas o asuntos que se plantearon en esa reunión se resolvieron a medias, lo que sin duda supondrá otra reunión de igual calado. E igual precio y facilidad.

En algunos organismos de muy variada gestión, seguimos llenando las agendas de reuniones presenciales, lo que supone un coste excesivo y sobre todo un ajuste de los tiempos que a veces lleva a una presencia menor a la deseada. Las técnicas hoy permiten muchas más opciones, sin suprimir cuando sea necesario los contactos presenciales y personales, para mantener las relaciones humanas.

La productividad tiene cada vez más en sus manos, herramientas que todavía empleamos poco. O al menos, no siempre empleamos en según qué tipo de gestión o de organización. Hacer reuniones por Skype no supone no hacerlas de forma presencial aunque sea para tomarse unos cafés y recordar la rápido que se resolvió aquella duda, al poder hablar con Amsterdam mientras nos mirábamos a los ojos los cuatro integrantes de la reunión.

Los deberes escolares son una oportunidad para los niños

Los deberes escolares son un debate y un problema que no parecemos saber resolver bien en España. De entrada los deberes no pueden ser un castigo, una pena impuesta a los niños y mucho menos a las familias. Los deberes tienen que ser una oportunidad de pasarlo bien aprendiendo, de aprovechar algunas horas para reforzar lo aprendido o para aprender cosas nuevas, desde la calma, nunca desde los nervios, aprovechando el juego para aprender más y mejor, lo que se enseña en las horas lectivas de clase.

El colegio es obligatorio. En esto no hay ninguna duda. Pero los deberes tradicionales no lo deben ser. Aunque SÍ muy recomendables. Y al igual que las familias dedican unas horas cada día a la salud de su hijo, a su higiene o a la alimentación, deberían dedicar un tiempo a la formación. Y en ese tiempo tendrían la oportunidad de personalizar esa formación, de apoyar aquellas tareas que más le gustan al niño, para que saliera reforzado en sus prácticas con el trabajo escolar en casa.

Los profesores deberían revisar los deberes, pero no tanto y en exclusiva los que ellos ponen como todo tipo de deberes realizados en las horas de fin de semana o de tarde. Pero atendiendo a la voluntariedad y al juego, eso sí, dependiendo de las edades de cada niño, de cada curso sobre el que se trabaja.

Y los niños deben ser responsables de esas tareas, de los deberes que hacen en casa. Es el método más esencial de todo esto, que los niños sepan y admitan que su trabajo no termina en la escuela, sino que es positivo para ellos que continúe en casa, para ser cada vez mejores personas. Los deberes son importantes en la misma medida en que los niños deben responsabilizarse personalmente y poco a poco  de crecer y valorar en positivo lo que hacen.

Entrar en la dinámica de que los deberes escolares más parecen un castigo que hay que hacer por obligación negativa, es un gran error. Como lo es que sean los padres los que al final terminen o hagan en su totalidad los deberes de sus hijos, para bien quedar. Hay que advertir siempre que cada edad es un mundo en educación, y que cada curso escolar requiere un tipo de esfuerzo y de responsabilidad, de métodos también en los deberes escolares, y de exigencia.

En Infantil todos los deberes deben basarse en juegos, mientras que en los últimos Cursos de Primaria deben tener ya totalmente asentado los niños que también deben responsabilizarse de su educación, admitiendo que es positivo para ellos aprender cada vez más y de todo. Los niños no son seres pasivos que están esperando a ser llenados de conocimientos por acumulación. Son personas, entes activos que deben decidir y elegir, que deben disfrutar con lo que hacen, incluida la responsabilidad de tener que trabajar en casa. Y recordar que cada niño es un mundo diferente. Como los adultos.

Cuantos menos clientes tienes, más importantes son

Nuestros clientes son la energía para la empresa, y esto sucede en todo tipo de ellas. Cuantos menos clientes tienes, más importantes son. Menos capacidad tienes para perderlos. Así que cuidar a los clientes parece por lógica la tarea más importante de toda empresa. ¿Cuántas veces les preguntamos a nuestros clientes qué les parece el servicio que les entregamos? Es que si lo preguntan ellos y su respuesta no es muy buena, es seguro que se pondrán a buscar otro proveedor del mismo servicio.

No se trata de hacerles encuestas, es un error, se trata de detectar su satisfacción al recibir el servicio, para aprender a mejorarlo. Una encuesta es algo impersonal, es idéntica a todos los clientes. Y en cambio el cliente te agradece mucho más que le parezca que lo estás tratando con personalización, como si fuera un cliente único y distinto a todos.

Las personas de tu empresa tiene que saber qué opinan los clientes que son los que facilitan el poder seguir vivo el trabajo. El sueldo de cada uno de los colaboradores lo pagan indirectamente los clientes, así que los que atienden a los clientes deben saben qué opinan los que al final les están pagando sus gastos.

Así que el trabajo va en doble dirección. Escuchar a los clientes y trasmitir sus opiniones a los que les atienden para que entre todos el servicio final sea más del agrado de todas las partes. El cliente no siempre tiene la razón, pero los que atienden a los clientes tienen menos razones para quejarse de ellos que al revés. Sobre todo porque al final todo funciona con arreglo a los clientes.

Día Mundial del Duelo Perinatal. Conozcámoslo

Hoy se celebra el Día Mundial del Duelo Perinatal o Generacional, algo que muchos de nosotros conocemos poco pero que afecta a muchas más familias de las que pensamos. Son los bebés fallecidos en el último trimestre del embarazo o durante los siete primeros días tras nacer, bebés con toda su capacidad para conquistar el mundo y que por muy diversas cuestiones fallecen en un periodo donde las leyes de los diferentes países no están nada claras con ellos.

Los padres sufren como nadie estas pérdidas, pero también los abuelos, familiares y amigos, pues en todos los casos han convivido con la esperanza de la nueva vida durante un largo periodo y su pérdida es un dolor mal entendido por la sociedad, que en muchos casos admite como una posibilidad contemplada en los riesgos pero no reconoce a los bebés como personas que han vivido entre nosotros. 

Porque todos estos bebés existieron, tuvieron vida y pensamiento, energía y ganas de pelear, fueron personas y por motivos ajenos a todos, dejan de estar entre nosotros.

Cuando nos fallece un ser adulto y muy querido con el que hemos estado muchos años, sentimos una pérdida insoluble. En cambio con estos bebés, desde fuera de las personas más allegadas, sobre todo los padres y abuelos, no comprendemos igual el dolor, y sobre todo las leyes que no apoyan los derechos legales que como personas se merecen. 

Los padres necesitan mucho apoyo, información en esos días pero también para encarar el futuro, pues todo debe continuar. El bebé ha existido y debe seguir existiendo. Hay que conservar su memoria viva entre todos nosotros. Por eso el acompañamiento perinatal es fundamental para sobreponerse de las sensaciones muy diversas que afectan a todos.

Las familias están trabajando en un manifiesto escrito y apoyado por cientos de Asociaciones, donde se piden mejoras en los protocolos hospitalarios de esos primeros momentos críticos, para un acompañamiento desde salud mental, derecho al registro en el libro familiar, que deje de ser un tabú social la muerte de un hijo, ver la belleza de nuestras historias de AMOR y acompañamiento cuidadoso en los siguientes embarazos.

Pasos para una lactancia natural feliz

Este cartel está en todas las maternidades de España y nos indica los 7 pasos básicos que las personas que trabajan en los hospitales infanto maternales deben conocer para facilitar apoyo y ayuda a las madres en la lactancia natural. Cada vez más se apoya la lactancia materna como el mejor sistema si es posible, para la salud de madres e hijos. Exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebçey y complementaria hasta los 24 meses de edad.

Qué es un hijo para sus padres?

Esta imagen la tomé en un pasillo de la maternidad de Zaragoza. Un texto de José Saramago intentando explicar qué es un hijo. Cuestión tremenda pues cada madre y padre —estoy seguro— tienen una definición distinta de lo que para ellos es tener un hijo. Un hijo no nos pertenece, es algo prestado, algo que la propia sociedad no entrega para educarlo, mantenerlo, convivir, darle amor, enseñarle los caminos, darle alegría, no restarle esa libertad de creación y sobre todo no incidir en su propia personalidad.

A veces se parece a nosotros, otras no, a veces a algún abuelo, otras a familiares que no conocimos. Pero en todos los casos, no somos nosotros, son ellos. Es una persona distinta a nosotros, que tenemos durante un tiempo, hasta que él es capaz de volar por sí mismo. Somos animales, el bebé también. Y los patos, las ovejas o los elefantes. Y en todos los casos, admiten que sus vástagos no les pertenecen, que ellos están tan solo para mantenerlos libres y vivos. Para enseñarles lo que necesitan para saber defenderse.

¿Cómo motivamos en una empresa fracasada?

Ayer el Real Zaragoza de fútbol volvió a perder y van 5 partidos sin ganar. Tranquilos, no voy a hablar de deporte sino de RRHH. Lo sucedido en el campo de trabajo es un síntoma y una imagen bastante común en las empresas que fracasan, que están ya muy heridas. No hay comunicación entre los integrantes, faltan objetivos aunque todos los conocen muy bien antes de salir al campo de trabajo, falta un líder que marque el camino, y sobre todo falta de forma tremenda ese esfuerzo extra que se necesita cuando las cosas van mal. En esos tiempos hay que trabajar mucho más.

En el descanso recibieron palabras suficientes para animar las ideas, pero eso duró 15 minutos. Muy insuficientes. Seguía existiendo un descontrol, cada persona creía saber su misión, su trabajo, pero no existía el espíritu de equipo que unificara el conjunto. Y de esa manera la competencia lo tiene muy sencillo para vencerte. Necesitamos ante una empresa en crisis elementos de unión y un objetivo posible y con un diseño claro del camino.

Una empresa en crisis se ve mucho mejor desde fuera que desde dentro. Lo cual es un gran problema pues los clientes lo ven antes que tú mismo y huyen o presionan. La solución sencilla en un equipo deportivo es cambiar de entrenador. En una empresa no es posible cambiar de “jefe” con la misma facilidad y mucho menos cambiar de “dueño” que suele ser el responsable máximo. 

Recurrir a un asesor puede funcionar, pero hay que poder pagarlo y no siempre es una panacea, pues te presentará una lista de cambios que te resultarán imposibles de adoptar. ¿Entonces para qué lo contratas?

¿Cómo motivamos a los que ya se sienten partícipes de un fracaso? Pues lo primero es convencerles de que aquello no es un fracaso. Y luego trabajar más y con mejores metas. Ofrecer información, reflexionar, escuchar a los integrantes del equipo, buscar pequeños éxitos, modificar la imagen, buscar nuevos objetivos, hacer cambios sin ofender, tranquilizarnos.

El marketing para investigar servicios nuevos

El marketing es una herramienta para vender más, mejor y aquello que se demanda sin que lo sepan las empresas asentadas. La investigación de mercados, de esas demandas potenciales no cubiertas, es también labor del márketing. Pero siempre desde la responsabilidad y no del engaño, pues a veces se utiliza el marketing para crear expectativas falsas, para convencernos de que el aire es muy bueno y por ello hay que pagar por usarlo. Por eso la investigación de mercados, de necesidades no cubiertas, de ideas que necesitan modificarse para dar un mejor servicio son parte fundamentales de las técnicas de marketing.

El otro día una amiga me comentaba una necesidad suya no cubierta. Y nos sirve como ejemplo para lo que digo. Al menos en las ciudades de más de medio millón de habitantes y que no llegan al millón. Y lo advierto y separo por tamaño, porque en las ciudades muy grandes o en otros países me consta que esto sí existe.

Tiene un niño de 2 años al que no quiere llevar todavía al colegio. No tiene tampoco la necesidad de llevarlo a una guardería pues su trabajo lo realiza casi en su totalidad desde su propio hogar. Pero desea, quiere, encontrar un espacio donde su hijo esté con otros niños para relacionarse con ellos, pero de forma aleatoria, según días o necesidades.

La solución sencilla es tener una persona que te ayuda quedándose con el niño, pero eso también lo tiene cubierto. Lo que quiere es que su hijo se relaciones con otros niños durante por ejemplo dos días a la semana. Un colegio o guardería por días en horario normal y no nocturno o excesivamente madrugador. No un garaje sino un espacio de relación entre niños.

Como estos servicios mal cubiertos hay decenas sin explorar o sin que los análisis hayan concluido que pueden ser rentables. En el mundo de los servicios nos queda mucho por explorar y construir. Nadie es capaz de adivinar qué tipo de servicios tendremos dentro de una década pero “quien los invente” o los ofrezca como primicia tendrá muchas posibilidades de tener éxito.

Para crecer en productividad, prohibido la visión en túnel

Cualquier trabajador que necesite tomar decisiones en sus puestos de trabajo, es decir casi todos, necesitan tener un margen de maniobra más que suficiente, no solo para reordenar el orden de sus trabajos, sino para tomar algunas decisiones que se saltan protocolos rígidos. Parece un sinsentido recomendar esto, pero es una manera de que su productividad sea más alta.

Hay que planificar bien para tomar decisiones correctas y en un orden establecido, pero a veces hay escenas laborales que nos exigen tener que posponer unas para tomar otras que requieran más urgencia, o que por su sencillez logran desatascar la lista de tareas, entregando más tiempo a las restantes. La cintura mental de quien decide, tiene que ser correcta y suficiente, y aquí es donde entra directamente a escena la formación, la información y la auto responsabilidad.

A la hora de tomar decisiones hay que estar preparado para mirar a los lados. Es verdad que se nos marca el “uno detrás del otro” pero a veces observar lateralmente lo que tenemos sobre la mesa de las decisiones nos sirve para optimizar tiempos, si algo sencillo se nos acerca. No se trata de perder la atención, sino de simplificar la lista de tareas. La flexibilidad es una de las herramientas que más ayudan al crecimiento de la productividad. Pero todo depende de las personas y del tipo de trabajo al que le aplicamos la flexibilidad puntual.

Si en nuestra lista de tareas, que constantemente se va actualizando, nos entra algo diferente a lo normal y que requiere muy poco tiempo y atención, debemos quitárnoslo de encima en el momento de entrar, como forma de descanso mental y de agilizar nuestra lista de tareas pendientes.

Si una tarea de la lista se está volviendo más complicada sin saber bien los motivos de la complejidad, tal vez sea buena decisión aparcarla un tiempo no largo, haciendo otras tareas diferentes, para afrontar la anterior y que se nos ha vuelto compleja desde otra posición mental para que nos ayude a verla de otra forma.

Andreas Schleicher OCDE nos habla de educación

El alemán Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, estuvo en España para reunirse con la ministra de Educación y nos dejó una entrevista en El País de la que sacamos unos brochazos, aunque se puede leer íntegra aquí.
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¿Las pruebas PISA matan la creatividad en el aula?
Es curioso, porque PISA criticaría a España por centrarse en la reproducción del conocimiento. Los españoles son los mejores en recordar hechos, cifras… pero flojean en el pensamiento creativo, en resolver problemas o en aplicar conocimientos a situaciones nuevas. Cuantos menos políticos se impliquen en temas educativos, mayor la oportunidad de que participen alumnos, padres y profesores. Si se integra a la sociedad, la ley educativa durará más.

Usted no distingue entre la titularidad de los colegios.
Si analizo PISA y elimino el contexto social, en España no hay diferencia en la calidad entre pública, concertada y privada. No veo una ventaja específica. La privada en España se ha convertido en una forma de segregar a los alumnos por su contexto social, pero no parece muy efectiva a la hora de elevar la educación, al menos de acuerdo con los resultados de PISA.

Sorprende cuando afirma que la ratio de alumnos por clase no influye en el rendimiento.
Es un mito. Si uno no cambia las prácticas de docencia, da igual que tengas 20 estudiantes o 30. Obviamente las clases pequeñas son una ventaja, pero la cuestión es: si tenemos un euro de más de presupuesto, ¿lo gastamos en menor ratio, en un mejor salario para el profesor o en una carrera profesional? La solución es gastar dinero en que los profesores tengan tiempo de hablar con los padres o atender individualmente. En España pasan de una clase a otra. En Shanghái, por ejemplo, los docentes imparten de 11 a 16 horas a la semana, la mitad de horas que los españoles, pero pasan más tiempo en otras cosas… Se divierten. Aquí hay una estructura de trabajo muy industrial. Los profesores enseñan planes de estudios, pero no son dueños de su práctica, no tienen tiempo de estar con los compañeros, no pueden participar en las decisiones del centro… Es como si trabajasen en una fábrica, en una cadena de producción. Lo que tienen que ser es trabajadores que conozcan su trabajo, que sean dueños de su carrera. Hablamos mucho de la educación permanente, pero los alumnos no van a estar siempre formándose si ven que sus profesores no lo hacen.

¿Deberes sí o no? En España hay un gran debate.
Son una gran oportunidad de que los alumnos se hagan responsables de su propio aprendizaje, pero nunca deberían ser un sustituto del colegio. No habría que pedir que hagan lo que no ha dado tiempo en el colegio y además que colaboren los padres. Subestimamos el papel tan importante que juegan las familias. En los sistemas que tienen éxito están muy implicados. Hace dos años estuve en una de las zonas más pobres de China y pregunté a una profesora cómo hacía para que participasen en la escuela unos padres sin formación. Ella me dijo que les llamaba dos veces a la semana. “¿Y no es una gran carga para ti?”, le pregunté. La profesora se sorprendió y contestó: “Nunca lo había pensado. Si no tuviese su ayuda sería imposible que hiciese mi trabajo”. Ella los veía como un enorme recurso.

Formación dentro de la empresa con inteligencia segura

Me reunía ayer con una joven amiga emprendedora para analizar un nuevo proyecto educativo para bebés. Y se me quejaba amargamente de lo complicado que resulta formar de manera personal a los buenos colaboradores que contratas, pues en cuanto aprenden ciertas técnicas muy personales y novedosas, tiendan a escapar y formar sus propios servicios para hacer la competencia.

Mi amiga tiene experiencia en técnicas aprendidas en estancias por Europa, América o África. Y en estos tiempos tan complejos, todo el mundo que puede intenta formar su propia empresa de servicios, casi como garantía de puesto de trabajo.

Regalar la formación o entregar “toda” la información de cada puesto de trabajo es lo que se recomienda…, pero la verdad es que los profesionales de los puestos más técnicos e importantes, siempre se guardan sus bazas finales en la manga. Esto ha sucedido así desde siempre. En mis años 70 la sierra de calar o el montaje de clichés solo lo hacía el oficial. Y el ayudante biselaba o guillotinaba. Lo fino y complejo nunca se dejaba hacer a los segundones como seguro laboral del oficial.

Mi consejo es que la formación hay que repartirla, pero debemos ser los sesentones los que ya no tenemos nada que perder en el mundo laboral, los que intermediemos y expliquemos TODAS nuestras experiencias. Pero los jóvenes técnicos excelentes deben reservar parte dde sus costosas formaciones y dosificar muy bien qué se enseña y qué es más seguro reservar para poder seguir viviendo de tu oficio y poder crecer formándote más y mejor.

Un bebé necesita cuidados intensos y nuestra presencia

Sabemos que nacer a este mundo es un riesgo muy grande, pues un bebé necesita cuidados intensos, no los que nos vengan bien a los adultos y como o cuando nos vengan bien dárselos. Necesitan de una atención y un tiempo que si queremos que crezcan "felices" debemos darles constantemente en los primeros años de su vida.

Las palabras solas no sirven. Los bebés necesitan de nuestra presencia. Su ritmo en el desarrollo, es un ritmo que marcan ellos mismos. Debemos estar con los bebés sin aceleran su crecimiento ni retrasarlo. ¿Cómo? Acompañando y escuchando sus necesidades. Estar atentos a sus necesidades, ofrecerles siempre nuestra presencia activa. Pero dejando que sean ellos los que crezcan al ritmo que su propio cuerpo y mente va edificando.

Una mamá nos decía que unos la creían loca por pensar que su bebé no estaba desarrollándose bien. Otros le decían que todos los niños no son iguales, que cada niño es de su manera de ser. Otros que tenía que ponerla a gatear o a sentarla para provocar su crecimiento. Todos parecían tener razón. Si hay dudas se debe acudir a profesionales del crecimiento y consultar las dudas. Todxs debemos aprender siempre y cada caso es completamente distinto. Necesitamos una sociedad más relajada y más observadora y afectiva. Hay que llegar al crecimiento óptimo, sin duda, pero no a cualquier precio.

Texto basado en las opiniones de Carmen Pascual Moral, psicoterapeuta y directora de centros de Formación Psicopraxis.

Ideas de una universidad asiática. Tal vez haya que leerlas

La Universidad Nacional de Singapur es la más antigua de Singapur, con más de un siglo entre sus paredes impartiendo una calidad que la coloca en el puesto 22 del mundo. Su rector, Tan Eng Chye explica en una entrevista tras visitar España que hay que renovarse o morir, también en educación, y que los gobiernos deben apoyar las universidades pues representan el futuro de la sociedad. De ellas saldrán los gestores de un país en todas sus variables. Hay que recordar para poner en contexto que la Universidad Nacional de Singapur tiene un precio de unos 24.000 euros al año por alumno matriculado.

Hay un detalle curioso que no siempre tenemos en cuenta en España. Cuando un país es pequeño o no tiene materias primas, su gran activo son LAS PERSONAS, así que invertir en educación para esas personas es invertir en el país. Otro matiz importante es que las universidades deben ser atemporales del tipo de gobierno de cada momento. Los gobiernos NUNCA deben inmiscuirse en los trabajos e investigaciones de la Universidad y nunca deben modificar sus apoyos, gobierne quien gobierne.

Una Universidad no puede crear ni enseñar talento, si antes no tienen contratados como profesores e investigadores a los mejores talentos del país. Deben trabajar juntos los profesores con los universitarios, para expandir a la sociedad sus trabajos. La clave según Tan Eng Chye es la calidad y nunca la cantidad. El profesor debe ser profesor, y luego investigador.

Ellos trabaja muy bien una experiencia que en España no existe con normalidad. Los Laboratorios Cooperativos o lo que podríamos conocer mejor como Prácticas en Empresas Seleccionadas. Pero estamos hablando siempre no de mano de obra barata en las empresas con universitarios en prácticas, sino de más y mejor aprendizaje de los universitarios dentro de empresas colaboradoras que no los emplean para trabajar sino para aprender e investigar.

Otro detalle novedoso es la posibilidad de que los licenciados puedan volver 20 años después de terminar su carrera en la Universidad para actualizar sus conocimientos con programas novedosos. Se identifican los cambios habidos en cada especialidad y se imparten cursos de actualización. En estos momentos es muy posible que haya que acortar estos tiempos, pues la velocidad de los cambios es tremenda en algunas especialidades y un licenciado con 40 ó 50 años de edad, le resulta ya muy complejo adaptarse de golpe a tantísimos cambios desde su carrera universitaria.

Un asunto que en la actualidad se está analizado para reflexionar desde las discrepancias es hasta qué volumen debe la Universidad admitir a alumnos. La masificación es un problema que afecta a la calidad final de los alumnos. Si se producen excesivos graduados para pocos puestos de trabajo tenemos un problema que debemos resolver de alguna manera. No se pueden crear licenciados que ya sabemos de antemano que no van a poder trabajar de lo que están estudiando. Es hacerles perder su valioso tiempo y al país una parte de su economía que debería ir a otro tipo de formación.

La importancia negativa de tener un gran cliente

Para cualquier empresa tener un cliente importante o muy importante parece una bendición a la que todo el mundo aspira. En realidad es un peligro que será más grande o menos, dependiendo del tamaño de la propia empresa, del poder de la empresa que ejerce de cliente, y del porcentaje de tu facturación que depende de ese cliente importante.

En mis años de empresario pude comprobar la peligrosidad de tener un cliente que superara en un 10% tu facturación total. Si llegaba al 20% era ya muy peligroso y si la supera ese porcentaje era el dueño moral de tu empresa. Cuando te llega un cliente importante con una facturación debajo del brazo que te asombra en relación a tus otros clientes, empiezas a darte besos y a plantear las formas para cuidar a ese cliente como agua de mayo. Es inevitable pero aquí empiezan los problemas.

Atender al cliente importante NUNCA debe suponer dejar de atender igual que antes a todos los demás clientes que ya tenías. En un principio deberías pensar que si hasta ese momento había vivido bien tu empresa sin ese cliente, asumirlo no debe revolucionar tu empresa. Y que si se ha fijado en tí, es por el servicio, precio y calidad que ya estabas dando al resto de tus clientes.

Un cliente importante suele tener un plan calculado para su relación contigo. Viene de otra relación que no sabemos cómo acabó. Pero seguro que mal. Y deseará traer sus trabajos pero también aquellas relaciones que no supo obtener con su anterior proveedor, y trasladarlas a tu empresa. Te marcará precios, tiempos de entrega, calidades, forma de facturación, atención personalizada y elegida por él. Si todo esto lo puedes hacer sin perjudicar al resto de clientes y a la marcha de tu empresa, no hay problema. Tal vez una manera más segura sea compartimentar tu empresa y crear una empresa ficticia dentro de tu organización, para evaluar constantemente la influencia del nuevo cliente en la totalidad de tu proyecto, que ya funcionaba bien.

Pero un cliente importante siempre volverá tu empresa más débil ante el futuro, aunque no te lo creas. Te acostumbraras a la suerte de tener un cliente Vip que te aporta una sustancial facturación. Pero el día que empiece a temblar, que baje sus encargos porque esté buscando un proveedor nuevo o porque él tenga sus propias crisis, o que te exija cambios porque él va cambiando su propia producción, ese día verás que el peligro era real. Te solicitará inversiones para innovar a su velocidad aunque no tengas sus mismas posibilidades económicas, y siempre penderá sobre tu cabeza la realidad de que si te falla, se te hunde en gran medida aquella pequeña empresa que creció a su sombra.

El burnout, estar quemado, quedarnos sin pilas

Todos los trabajadores tenemos tendencia a quemarnos en nuestro oficio, en nuestro puesto de trabajo. Y los que nos dedicamos a los RRHH además de saberlo lo tenemos que evitar. Para ello debemos conocer los motivos de que las personas se quemen en sus puestos de trabajo, y evitar estos problemas con cambios necesarios, a veces importantes. Lo podemos llamar “burnout” que sería una traducción de agotamiento, de quedarnos sin pilas, de perder nuestra energía productiva. La persona se cansa de su trabajo, de la rutina, de su futuro, de sus compañeros.

Muchas veces es más sencillo divorciarse de la esposa o marido que del trabajo o del banco. Hemos llegado a convencernos que la facilidad de un divorcio de personas es simple y que del resto como es más complicado no nos afecta tanto o más que hacerlo de una persona con la que convivimos. Y la realidad es que no siempre es así, y que la unión temporal con una empresa puede fastidiarnos la vida tanto o más que con una persona con la que ya no estamos bien.

Por eso las empresas también deben cuidar el aspecto real del posible divorcio de sus trabajadores, no porque se vayan a ir a otra empresa, sino por algo mucho peor. Porque no se vayan y se queden, peor totalmente quemados, convertidos en columnas.

Normalmente las personas con “burnout” o quemadas son trabajadores muy válidos, pues los que no son válidos se disfrazan de otra cosa y saben disimular muy bien sus problemas de relación en la empresa. Saben que fuera de ella hace frío. Además un colaborador válido suele ser el que más trabajo soporta, el que más responsabilidad tiene y el que más decisiones toma, lo que a veces además de no ser reconocido bien, le reporta ante los errores alguna mala cara desde sus superiores. Es curioso esto, pero es real. El mediocre sabe esconderse y recibe menos broncas que el bueno.

Así que las empresas tiene la obligación de detectar el “burnout” y evitarlo pues tiende a contagiarse. Y sobre todo evitar que no les afecte a las personas en las que deposita la confianza de las decisiones. Si ya tenemos “burnout” y no somos capaces de resolverlo, es mejor actuar con decisión ante unas pocas personas que no afectan a la salud de la empresa y potenciar positivamente a las personas que lo sufran pero representan un activo importante para la misma.

Los ascensos bien organizados, las promociones en formación, detectar las personas “caparras” que joroban a compañeros, conocer las vidas personales y las necesidades para conciliar de cada persona, promocionar las ideas de los colaboradores y escucharlos, aprender a valorar a las personas de la compañía y sobre todo analizar siempre la remuneración de cada persona para no quedar desfasado con la competencia, son datos fundamentales para resolver problemas que se pueden convertir en enfermedades graves.

Empresa en crisis. ¿Paracetamol o antibióticos?

El mundo de las decisiones en tiempos de crisis en las empresas, se mueve a ritmo casi paralelo entre dos clases de necesidades que tienen mucho que ver con la salud. Necesitamos medicaciones (ideas, proyectos, innovaciones) que nos resuelvan nuestros dolores de forma rápida, aunque no sean capaces de curar de verdad. 

Un dolor de cabeza de la empresa lo resolvemos con productos tipo Paracetamol, pero estas soluciones no curan el problema. Simplemente logramos que no se note durante unas horas, hasta la siguiente pastilla. Resuelve los síntomas de forma suficiente para seguir en el ritmo del día al día, pero no cura. 

Y luego tenemos los productos tipo antibióticos que revitalizan el proyecto o lo dotan de defensas reales, pero que no hacen desaparecer los síntomas en el momento y que si no tomamos otra cosa tardaremos unos días en ver resultados satisfactorios.

En el mundo de la empresa es parecido. Cuando hay problemas y fiebres, cuando todo se nota enfermo, tenemos dos opciones y a veces solo podemos actuar con un producto. O le administramos Paracetamol o antibiótico, pues no hay dinero para las dos soluciones. Aunque a veces lo barato salga muy caro.

Decidir qué medicina empleamos es un gran reto, pues tenemos que decidir si actuamos sobre los síntomas o sobre la enfermedad. Si trabajamos para ganar tiempo o si tenemos tiempo para trabajar sobre la base de la enfermedad.

Una ampliación de capital es un antibiótico, un crédito rápido o una letra de peloteo puede ser una aspirina. Devolver una letra de un proveedor o retrasar unos días la nómina de los trabajadores es Paracetamol. Estudiar una fusión, la entrada de nuevos socios, o diversificar los servicios con nuevas inversiones puede ser aplicar antibióticos. 

Pero no siempre podemos hacer ambas cosas, incluso algunas de ellas son negativas en el medio plazo. Y todas ellas requieren una reflexión contundente. ¿Qué futuro esperamos para nuestra empresa, nuestro proyecto?

Conocer la competencia te ayuda a decidir sobre tu negocio

Hoy un amigo me ha llevado de asesor para ver un gran terreno de montaña con un edificio notable construido a su vera, todo dispuesto para continuar el negocio de Casa Rural con algunos cambios. Quería saber mis puntos de vista sobre el conjunto y sin duda era un excelente espacio, un paisaje idóneo, con mucho terreno para actividades y con un campo de fútbol privado y otro de baloncesto en regulares condiciones, lo que era un activo más del negocio. Tres plantas, dos comedores de diferente tamaño, una gran cocina, 8/10 habitaciones que necesitaban reformas, tres grandes salas para dormitorios comunales, salas de entrenamiento, de reuniones, de…, todo bien. Era un lugar perfecto para obtener tranquilidad, naturaleza y relajación.

Parecía un negocio correcto y un alquiler anual que habría que intentar negociar a costa de las inversiones necesarias par actualizar
todo el conjunto, de cara a ponerle acorde al siglo actual. Lógico también, pues por algo lo habían dejado los anteriores inquilinos.

En mi obligada reflexión sobre lo que me pedía mi amigo, había que saber algo más. Pero llegamos al punto crítico. ¿Por qué lo ha dejado el anterior inquilino? No había constancia clara ni posibilidad de saberlo con exactitud. Sin duda todo estaba más viejo de lo que debería para abrir con garantías. Pero eso en sí mismo no debería ser problema si se sabe negociar un tipo de contrato de largo recorrido y con alguna cadencia inicial.

¿Hay otras casas rurales por aquí cerca? Y este es el punto clave que nos despertó las ideas. SI.

Pues había que ir a verla con urgencia. Conocer la competencia es fundamental para valorar tu negocio, tus ideas, tus proyectos. Las empresas de la competencia son los que nos marcan los precios a cobrar por nuestros servicios, los que nos exigen las calidades y los servicios. Ellos ya tienen clientes, y nosotros con nuestras ideas y proyectos tenemos que restarles algunos para poner en marcha nuestro negocio. ¿Eso es fácil, posible, a qué coste?

Y nos encontramos con una Casa Rural a unos 3 kilómetros, mucho más pequeña (bien) sin terrenos deportivos alrededor de su propiedad (bien) sin salas grandes para reuniones de huéspedes (bien) pero dentro de un núcleo urbano de un pequeño pueblo (mal pues el otro era en el campo) con dos bares en el pueblo (mal) y una pequeña tienda (mal) con dos plantas y una docena de habitaciones (según, pche pcha) pero decoradas muy modernas (mal) y a unos precios muy ajustados (mal).

Es decir, que todo lo que mi amigo quería saber de mí, se lo brindaba en bandeja la competencia más cercana. Ya sabíamos inversión necesaria para modernizar, sabíamos precio, puntos imposibles de lograr y puntos fuertes de la inversión de mi amigo. La competencia nos había enseñado casi todo lo necesario para tomar mi amigo su decisión. 

¿Estaba dispuesto mi amigo a luchar en buena lid contra esos elementos positivos de la competencia? 

¿Qué tipo de cliente le puede sisar mi amigo a su inevitable competencia ya instalada? 

¿Cuánto tardará este nuevo negocio en amortizar las inversiones imprescindibles según lo que hemos visto que ya ofrece la competencia para poder defender este proyecto? 

¿A qué tipo de cliente se puede dirigir mi amigo para no competir directamente con la competencia? 

¿Qué valor añadido tiene la Casa Rural de mi amigo en comparación con la de su competidor? 

¿Qué servicios debe añadir a su casa rural para minimizar los servicios que obtienen los clientes de la competencia por estar dentro del pueblo?

Todas estas preguntas sirven para cualquier tipo de negocio. Es la competencia, lo que ya existe, los servicios que ya se ofrecen, los que nos marcan los caminos de cualquier negocio nuevo. Por eso conocer las empresas de la competencia es imprescindible.

Aprendamos hablar en público con naturalidad

No nos enseñan a hablar en público, aprendemos a golpes de equivocaciones. Es curioso que ni en la mayoría de las universidades se enseñe a expresarnos en público empleando la voz. Articular y organizar las ideas, saber emplear los tonos y las velocidades, gesticular de formas analizadas para enfatizar lo que se dice, o ni tan siquiera enseñarnos a perder el miedo a enfrentarnos a la mirada de las personas que te escuchan.

El auditorio puede ser de dos personas, de diez o de mil. Y las formas pueden ser iguales o no, dependiendo del tipo de comunicación verbal que tengas que realizar. No debes comportarte como si estuvieras intentando explicar el mundo a todos los que te escuchan pues en realidad lo estás haciendo. Si lo explicas mal no hay vuelta atrás, aunque intentes rectificar. En la comunicación escrita puedes borrar, incluso tirar a la papelera lo realizado. En la comunicación verbal todo lo expuesto queda, pues incluso salirse del escenario y volver a entrar supone un acto en sí.

Por eso hay que llevar muy preparada la intervención verbal, la oratoria. Saber calcular tiempos, saber entretener estos tiempos, contar aunque sea un acto formativo una historia con inicio, desarrollo y final. Lograr que no sea aburran mientras te escuchan y aprenden. Y estar dispuesto al acto final de responder a preguntas y críticas.

No apures los tiempos, mejor quedarte algo corto que sobrepasar los tiempos estipulados. Y sobre todo entrega a tu auditorio presencia. Deben verte, debes moverte y actuar, debes mirarles, hay que estar de pie si es posible, y no vistas de boda. Tenes que ser como ellos, así que tienes la obligación de imaginarte a tu público y saber bien a quien te vas a dirigir.

Parece un consejo fácil o una broma de quien copia las modas, y puede que lo sea. Observa las actitudes de las conferencias americanas de universidades de prestigio por su modernidad. Y efectivamente, intenta copiar. Observa la presentación de productos de Apple y copia lo que se pueda adaptar a tus intervenciones, a tu público, a tu sala de oratoria. Lo importante no eres tú. Lo importante es lo que les vayas a decir.

Es fácil resolver un problema importante. ¿Y dos? ¿Y tres?

Los que nos toca gestionar problemas y gestiones sabemos lo fácil que es dar solución a UN problema, aunque parezca lo contrario a los demás. Lo realmente complejo es gestionar el tiempo que va desde el momento en que se produce el problema hasta que este se resuelve. En ese espacio temporal hay que tomar decisiones que pueden afectar a personas, a otras decisiones ya tomadas, y que son la suma que realmente te afecta y te complica la gestión. Hay que advertir que cuando hablamos de “problema” y de “espacio temporal” queremos advertir que los problemas a veces son complejos y además no se resuelven en segundos sino a veces en días.

Pero si vemos en la primera línea he remarcado en mayúsculas UN. Es fácil resolver UN problema y lo normal es que quien los gestiona los pueda resolver sin (casi) problemas. Para eso está. Por eso hay que seguir con la explicación de lo que entendemos como “problema”. Nos estamos refiriendo a un problema cuando por tu capacidad o por la capacidad de tu equipo, algo importante te sobrepasa, te excede en tu capacidad de respuesta. Se convierten los tiempos en imposibles, las cantidades en apabullantes, las averías te bloquean las soluciones, las bajas en tu equipo te impiden reaccionar, etc.

Dejamos pues muy claro, que gestionar y resolver UN problema de estos siendo algo extra y complejo, está en la capacidad de cualquier gestor con experiencia.

Es habitual encontrar a personas que sepan gestionar y resolver DOS problemas importantes a la vez. Ya el estrés empieza a notarse, los problemas se empiezan a entremezclar, uno de ellos interactúa con el otro y complica mucho las soluciones. Si además dispones de un equipo pequeño de colaboradores a veces es muy complicado dividir y delegar con calidad las gestiones o soluciones intermedias para encauzar el problemas. Surgen los nervios, priorizas uno, trabajas con personas que sepan mover diversas velocidades de gestión, empleas algunos trucos sencillos que con suerte suelen funcionar y que te logran sacar del problema que ya empieza a ser importante.

A partir de tener que llevar TRES problemas simultáneos es muy complicado encontrar a personas directivas que sepan y puedan gestionar los tres a la vez sin perder los nervios, sin asfixiarse, sin que los problemas se nos apoderen y nos conviertas en un pelele de nuestras propias decisiones. Estoy hablando de problemas, no de decisiones o de gestiones habituales por complicadas que estas sean.

Lo fundamental es no denotar pérdida del control. E intentar que cada uno de los problemas no sufra por la existencia de los otros dos. E intentar a la mayor brevedad posible resolver uno para quedarnos con dos. Porque no hay que olvidar que mientras tanto seguirá la gestión de la producción habitual, que si bien puedes tocar algo para ralentizar y mover soluciones de un lado a otro, no se puede nunca convertir en otro gran problema añadido a los existentes por una atención indebida.

Hay que perderse, para encontrar el buen camino

No hace mucho decíamos aquí que hay que perseverar, que no debemos abandonar las ideas cuando salgan dificultades, sino al contrario, analizarlas y vencerlas. Triunfar a la primera es posible, pero lo normal no es eso, y de tener suerte, seguro que tendrás que modificar caminos, acciones emprendidas y modificar servicios. Es lo habitual y para lo que te tiene que preparar.

Y en esos caminos estoy seguro que te perderás alguna vez. No entenderás algunas de las acciones emprendidas y sus resultados, pues estarás convencido de que todo estaba bien para haber obtenido otros resultados. Las variables siempre son muchas más de las que analizamos. No hay que hundirse por ello, sino apretar los puños y trabajar más todavía.

Al final lo que siempre importa no es tanto el camino como la meta, el resultado final de nuestras acciones.

El desapego es elegir camino por explorar

Uno de los momentos más importantes de todo ser humano es el del desapego vital, ese momento real en el que hay que despedirse de tu zona de confort, de tus familiares que hasta ese momento te han rodeado, y empiezas una nueva vida. Normalmente en estos tiempos esta situación POSITIVA sucede en el momento en que tenemos que marchar a estudiar a otra ciudad o país, dejando temporalmente toda la vida anterior, presuntamente aparcada por un tiempo.

Nunca es un tiempo, siempre es para siempre.
En realidad ese momento de despedida creyendo que es temporal, se convierte en total. Aunque volvamos al hogar a una vida similar a la que dejamos. Mentalmente hemos aprendido con nuestra nueva experiencia que hay otra vida separada de aquella zona de confort que hemos dejado. Ambas tienen sus partes positivas y sus partes negativas, pero tu obligación es buscar el futuro, y eso solo lo sabes encontrar aprovechando la experiencia del desapego.

Necesitamos ser felices y libres, responsables y sobre todo auto responsables de nuestro camino. Van a cambiar nuestras mochilas, vamos a suprimir muchos elementos que hasta ese momento consideramos imprescindibles, para tener mucho menos, pero nuestros. Necesitamos ser responsables de nosotros mismos. Ser felices con nuestra propia construcción de la felicidad.

Para los que se abrazan contigo en esa despedida tampoco es sencillo. Saben mejor que tú que ese momento es el final de algo, que hasta allí hemos llegado todos juntos y que a partir de aquí si seguimos juntos, unidos, cercanos, será por la decisión libre de cada una de las partes. Un ejemplo más de la madurez, de la responsabilidad compartida. Habrá más soledad que antes, pero de mucha mejor calidad.

Aprender a mirar, aprender a aprender

Podría parecer una tontería pero os aseguro que no lo es. Saber mirar es muy importante. Mirar con los ojos y con las orejas. Mirar y escuchar. Observar y tomar nota, mental o en un cuaderno, de todo lo que va sucediendo a nuestro alrededor. Mirar para copiar o para aprender, y sobre todo para comparar.

En mis tiempos formativos como gestor de empresas una de mis necesidades curiosas y no siempre bien entendidas era intentar visitar empresas de mi competencia. No era fácil, nunca te abren las puertas con facilidad y mucho menos si sospechan que vas a mirar. Una visita de media hora era suficiente para aprender una clase magistral. Con la excusa de ir a ver una nueva máquina que allí ya les estaba funcionando y de la mano del proveedor, lo que menos miraba era la nueva máquina.

¿Cómo se organizan en la recepción de los trabajos, cuantas personas tienen en cada sección visitada, qué herramientas utilizan, cómo tienen distribuidos los espacios?

En cada caso será muy diferente, pero observar, mirar con carácter crítico y formativo ayuda a aprender y a valorar lo que otros ya tienen resuelto de una forma que puede ser diferente a la tuya. O al contrario, similar a como tú lo tienen organizado lo que potencia tu autoestima y tus procedimientos.

Pero esto sirve para multitud de asuntos. ¿Conoces a alguien a quien le han hecho una entrevista de trabajo? Pues indaga de qué manera le han tratado y qué tipo de preguntas le han hecho, si tu eres de los que se dedican a entrevistar a personas.

¿Eres profesor de matemáticas? Pues intenta saber de qué forma se imparte matemáticas en Chile, en los EEUU o en Corea del Sur. Compara, selecciona, razona las diferencias, los motivos de las rarezas. ¿Qué tipo de servicios de hostelería se dan en Amberes o en Lisboa y no se dan en Zaragoza? ¿Se podrían adaptar a nuestra particular forma de ser y consumir?

Hay que descubrir lo insólito de algunas decisiones lejanas, adivinar las motivaciones de otros grupos de personas que se tuvieron que enfrentar a tus mismas dudas. Buscar los problemas que les están afectando para evitarlos. Como os decía al principio, saber mirar con capacidad crítica y de aprendiz, es MUY importante.

Hay que reducir el tiempo de trabajo, antes de crear desempleados

A finales del año 1995, es decir hace 23 años, el alemán presidente de IG Metall, Klaus Zwickel decía clara y contundentemente que había que reducir el tiempo semanal de producción de las personas en las fábricas, para repartir el trabajo que ya empezaba a ser escaso. Ponía como ejemplo en aquellos años el caso de la empresa Volkswagen de Alemania que había reducido su semana laboral a las 30 horas (4 días de trabajo o 5x6 horas día), a cambio de que los sindicatos admitieran una rebaja de los sueldos de un 13% de su salario anual. 

Y hablaba de la barbaridad que suponía para Alemania que se estuvieran haciendo 230.000.000 de horas extras mientras crecía el desempleo en su país, proponiendo que no se pagaran con dinero sino con Horas de Tiempo que el trabajador podría utilizar cuando a él le pareciera oportuno. Una hora por una hora, pero con libertad de elección del momento.

Años después se creó en Alemania la Alianza para el empleo, formación y competitividad, que al más alto nivel tuvo nueve reuniones para organizar mejor el empleo, la formación, los impuestos empresariales o la productividad.

Estamos casi 25 años después de aquello y seguimos teniendo los mismos problemas, las mismas dudas, las mismas maniobras manipuladoras, los mismos deseos de entender los problemas y soluciones, donde unos pierden y otros ganas. Hemos sufrido una década de crisis donde unos han perdido claramente, nos amenazan con otra nueva desaceleración, pero los problemas siguen estando sobre la mesa de las NO soluciones.

Pero también se daban en aquel 1995 algunas recetas más que suenan hoy a…, suenan…, diríamos.

- Aumentar el sistema de Aprendizaje en las empresas para continuar con la Formación

- No recortar ni las cuotas ni las ayudas al desempleo

- Unir productividad con creación tasada de puestos de trabajo

- Pactar salarios más bajos para parados de larga duración a costa de contratos fijos

- No subir los convenios por encima del IPC

- No reducción de los puestos de trabajo en una empresa, por despidos individuales

- Reducción de las horas extra

- Alianza entre Gobierno, Sindicatos y Empresarios


Hoy en algunas zonas de Alemania el sindicato IG Metall ha logrado la posibilidad de trabajar 28 horas semanales de forma voluntaria con pérdida de una parte del sueldo y durante dos años. También y para quien quiera de forma voluntaria aumentar las 35 horas semanales hasta las 40 horas con aumento del sueldo. Y la posibilidad de destinar parte de una paga extra a disponer de 8 días libres durante el año para asuntos propios. Nuevas concepciones del trabajo para periodos de menos necesidad de mano de obra industrial y para facilitar la convivencia familiar.

Estrés malo. Estrés bueno. Hay que controlarlos

El estrés es bueno. Tener mucho estrés es malo. No poder controlar el estrés durante mucho tiempo es muy malo para tu salud. Así que no debemos tener duda, el problema del estrés es la cantidad y su descontrol. Y el aprender a controlarlo, a gestionarlo. Yo he tenido épocas de mucho estrés, incluso de afectaciones graves a la salud. Aprendí a controlarlo pero no del todo, así que mis consejos pueden servir pero hay que cogerlos con pinzas, todo hay que decirlo.

Lo que mejor me funcionaba era salirme del lugar del trabajo, de la zona en donde me atacaba el estrés incontrolado. Tenía un parque muy cerca, salía unos pocos minutos y me daba una vuelta entre los árboles altos pisando la hierba. Era una zona tranquila, casi silenciosa y el contacto con la naturaleza e incluso con la gente que allí estaba me tranquilizaba y me servía para volver en menos de 10 minutos casi como nuevo.

Cuando el estrés se adueñaba de mis tiempos y no podía escaparme, cuando eran las decisiones a tomar tan rápidas que me desbordaba yo mismo, ya nada servía. Eran los momentos en que incluso me resulta imposibles salir al parque porque no tenía capacidad de decidir parar.

Todo aquello me produjo un problema coronario grave que logré resolver con un cambio radical de vida y de actividad. Pero eso es otra cosa, nunca debemos llegar a tanto ni esperar a que las soluciones pasen por abandonar. Antes hay que aprender a relajarse y el contacto con la naturaleza y los ejercicios de respiración son muy válidos. También el aprender a relativizar y el añadir algo de humor a la vida y a las decisiones, sirve para poner en su valor cada momento.

¿De qué sirve el estrés apabullante si al final te puede y se apodera de tus decisiones?

Pero al principio decía que el estrés es bueno. Y es verdad, necesitamos estar presionados para sacar ese punto de presión interna que nos lleva a tomar las decisiones más serias, novedosas e incluso innovadoras. No podemos estar siempre en la zona de confort esperando que salga la excelencia y la calidad desde esa tranquilidad. Hay que tener un punto de presión controlable par que salgo lo mejor de cada uno. Pero la presión, el estrés hay que controlarlo. Si es él quien te controla a tí, si te está venciendo, hay que parar, respirar o salir al parque. O salir de esa situación donde ya estás vencido y no eres tú.

Pensamos sólo con nuestras propias palabras

Somos lo que hablamos, porque somos lo que pensamos. Nos hemos formado con lo que nuestros antepasados han dejado escrito. Somos pues palabras y más palabras, somos un idioma, una forma de entender la comunicación entre personas. Lo que no sabemos comunicar no sabemos dejarlo asentado, no servirá nunca.

Decimos con palabras, con modos de comunicación, sea de forma verbal o escrita, y aquello que no decimos no existe, no lo podemos convertir en ideas, en proyectos, en avances.

En la medida en que empobrecemos nuestro idioma, perdemos el uso de palabras que han empleado durante siglos nuestros antecesores, en la misma medida en que para simplificar nuestra forma de comunicar añadimos palabras o frases cerradas y hechas desde otro idiomas, estamos simplificando nuestros modos de comunicación y por ello nuestro modo de aprendizaje, de crecimiento.

Hay pues que leer despacio, escribir corrigiendo, hablar empleando la totalidad de nuestra forma de comunicarnos, aprender palabras y giros verbales o literarios, y no caer en frase hechas que nos vienen de fuera y que muchas veces ellos las emplean de forma distinta a la que nosotros por simplificar las estamos empleando.

Pensamos con las palabras que conocemos y utilizamos. Somos capaces de defender nuestras posturas e ideas, sólo, con las palabras que conocemos. Nos comunicamos con las personas que nos rodean con NUESTRAS palabras. Si son pocas comunicaremos poco.

¿Alguien podría explicar los motivos de por qué no se nos enseña en las escuelas a hablar en público?

Falsos autónomos. Indignidad laboral

El trabajo actual, el del año 2018 y años cercanos en el tiempo, se ha degradado hasta límites preocupantes en nuestra forma de comportamiento social a la que todavía llamamos Sociedad del Bienestar. En las otras sociedad aún es bastante peor lo que se observa con unos modos que se acercan al esclavismo. Sin trabajo válido y suficiente no hay dignidad humana, no hay economía social, ni funcionan los más elementales sistemas de seguridad para que se mantenga viva y en paz la sociedad, crecen las violencias y desaparecen los futuros. 

Las personas tratadas indignamente en sus posibilidades y autoestima se empiezan a preguntar asuntos sin respuesta positiva, y surge el conflicto cuando no el caos.

El ejemplo más fácil pero no el único lo tenemos en las condiciones laborales de los nuevos empleos relacionados con el reparto a domicilio de paquetes o comidas. En su mayoría son falsos trabajadores autónomos que cobran por cantidad de trabajo unas míseras (casi) limosnas, pero que tienen que admitir las condiciones de trabajo sin normas laborales dignas pues todos tenemos que sobrevivir.

La empresa deja de tener relación directa con el trabajador, se convierte en intermediario y el repartidor en subcontratista que se paga sus seguros sociales, y donde las sentencias judiciales sobre una indignidad laboral permitida son además de contradictorias, absurdas en algunos casos. Pero es cuestión de tiempo el que sentencias del Tribunal Supremo sienten claramente qué es legal y qué es mentira.

El caos que producen los falsos autónomos en el ambiente laboral no se queda encerrado solo en los repartidores a domicilio. En la propia Universidad española hay Profesores Asociados falsamente. En muchos oficios se subcontrata con autónomos que solo trabajan y facturan para una empresa. En el transporte, en los seguros o en venta por teléfono sucede lo mismo. Las Leyes las podemos retorcer, pero también las deberíamos enfrentar contra la lógica de la sociedad.

La indignidad laboral crea indignidad social, debilita la seguridad, el consumo y el futuro en todos los aspectos. ¿En qué pueden creer los jóvenes que han estudiado fuerte para ser ahora manipulados por el Sistema?