Redes sociales y Selección de Personal

Ayer me ofrecieron en una reunión multilateral los servicios de una empresa que se dedica a buscar perfiles por las redes sociales de cualquier persona, y realizar un informe sobre sus contenidos y personalidad. Lo ofrecen a muy diversas empresas que se dedican a la Selección de Personal y me lo comentaron como responsable social del análisis de Zaragoza y su entorno metropolitano, como advertencia hacia los jóvenes que deben tener más cuidado, pues están siendo vigiladas sin que ellas lo sepan. Y sé que lo saben, pero no saben bien hasta donde. Suena a autocensura, y lo es. pero son tiempos raros, raros.

Porque en realidad esto es mucho más peligroso. Da igual el nick que cada persona se ponga. A esta empresa se le entrega el nombre real, y con eso ya es suficiente para saber con qué nombres están publicando estas personas en las redes. Y con la información obtenida elaboran un perfil y unas conclusiones. No hace falta ser tipos como yo que sale cientos de veces en Google, sirven personas que se creen anónimas y que tan solo escriben en Facebook o en instagram.

Es decir, esa empresa adjetiva a las personas, las empaqueta y las vende. No sirve la entrevista de trabajo o la prueba de tus habilidades. No sirve tu experiencia o tus estudios. Sirve ese diagnóstico de alguien que ni te mira a la cara.

En su diagnóstico señala tus grados de empatía, de trabajo en equipo, de violencia, de aficiones, del tipo de amigos, de las lecturas que haces, de tus respuestas ante problemas personales, de tus compras y tus ingresos, de tu capacidad para seguir aprendiendo o para aceptar de buen o mal grado las órdenes de terceras personas.

Sí, sí. Lo sé. Esto está prohibido. Ya. Lo sé. ¿Y? ¿Quién puede demostrar que una información que existe y está flotando, alguien que no conoces ni te conoce la ha reunido y tras eso la ha analizado para emitir una sentencia que vende a alguien que tú no sabes que la compra? Si alguien roba pero nadie se entera de que ha robado ¿dónde queda la figura del ladrón?

Formación para producir o formación para las personas?

Nunca hemos tenido tanta facilidad como ahora para crecer en educación y formación. Nunca hemos tenido tantas posibilidades de atesorar ideas y proyectos, de acudir de forma igualitaria a procesos formativos para ser más…, para ser más productivos. Y esa es una pregunta que nos tenemos que hacer casi ya con urgencia.

¿Debemos ir a modelos formativos que cubran las necesidades productivas de los países, o a modelos formativos que cubran las necesidades de las personas? La respuesta no es sencilla aunque lo parezca, pues dentro está el engaño de decir una cosa y hacer otra.

No es lo mismo crear un proceso educativo y formativo cuya meta sea una u otra META final. Sin duda en el preescolar todo el sistema educativo está dirigido hacia la persona. Pero según vamos creciendo en edad y formación, hay muy serias dudas de hacia dónde nos dirigimos, incluso hacia dónde debemos dirigirnos.

Si reducimos toda la formación a buscar unos procesos útiles en economía productiva, estamos entregando herramientas a las empresas que además de hacer crecer una sociedad, hacen crecer las desigualdades. Si dirigimos nuestra educación y formación hacia el crecimiento personal como individuo que siendo libre elige lo que quiere, estamos poniendo en valor a la persona y a su libertad vital de hacer lo que quiera con su vida.

Pero la formación en realidad la pagamos todos, la sociedad en su conjunto. Tal vez haya que explorar mejor esa tercera opción de educación y formación hacia las personas, basada en las personas pero no a título individual, sino considerando a las personas como parte de un colectivismo social. Algunos pueden sentir la tentación de pensar que esto es comunismo educativo. Y que al final esto nos llevaría otra vez a los valores formativos para buscar economías colectivas.

Lo cual nos desplaza hasta esa falta básica de formación en las alternativas y sus explicaciones. Lo necesario puede ser nuevo, diferente. E incluso puede ser positivo y no tener nada que ver con lo conocido con anterioridad. Y para ello nada como admitir de una vez por todas que hay procesos ya muertos, enterrados incluso entre los Muros de Berlín y que ya ni existen ni existirán. Lo cual no quiere decir que no puedan nacer otros que se parezcan en algo y se diferencian en mucho.

La vida es un espejo donde nos podemos mirar el futuro

Debería ir esta viñeta de humor odio sin palabras, pero quiero acompañarlo para que no se nos escape a nadie de nosotros. Siempre detrás de una persona que pide limosna hay una persona. Simple. Una persona que en un momento dado podríamos ser nosotros mismos. Nadie está libre de terminar mal en la vida. Yo he conocido a personas de grandes bolsillos que hoy están muy vacíos. Quien pide limosna, es un espejo, sí, donde vemos la sociedad en la que estamos todos nosotros inmersos. Y a la que pertenecemos. Y no está dividida en compartimentos estancos de los que no se puede salir.

4 consejos para una entrevista de trabajo. O más

Bajo ningún concepto, en una entrevista de trabajo, hablarás mal de tus anteriores empresas y mucho menos de tus anteriores jefes. Es posible que incluso te intenten provocar para que caigas en la trampa de querer hablar más de la cuenta, pero nunca hables mal. Ni con insinuaciones. 

Sé sincero, pero es preferible que ante este tema digas que no consideras oportuno hablar de tiempo pasados sin estar todas las partes para dar su propia opinión.

En cualquier entrevista de trabajo se quiere saber por qué no tienes trabajo en ese momento, los motivos de los abandonos anteriores, de qué forma puedes explicar los espacios vacíos en tu carrera laboral o los motivos que te llevaron a cambia de profesión. 

Tienes que ir preparado ante estos temas, pues es casi seguro que te caerán en la entrevista. Y no siempre es fácil explicarlo, y a veces mucho menos fácil mentir sin que se note. Nunca mientas, pues eso llevaría a que se perdiera la confianza en tus respuestas y ya nada valdría. Pero tampoco sean excesivamente claro, lleva pensada una respuesta que siendo verdad, no sea toda la verdad.

Nunca intentes justificar los errores o la despidos anteriores como asuntos que son culpa de tus compañeros de trabajo. Es imprescindible que demuestres capacidad de trabajar en equipo, y sobre todo que eres capaz de liderar soluciones ante problemas con personas. Nunca puedes quedar como un derrotado ante otros compañeros, pues nadie quiere contratar a perdedores.


Habla pausadamente, vocaliza, lleva la tranquilidad en todos tus bolsillos, viste con acorde al puesto de trabajo al que te presentas, sonríe, véndete, y ten una confianza ciega en ti mismo.

¿Qué es la formación y para qué sirve en este siglo XXI?

Un problema en aumento es que la baja calidad de la educación que poseen los alumnos y que se va amplificando hacia arriba, afectando a Ciclos Formativos de Grados Superiores y a la propia Universidad. Ya no solo por las clásicas faltas de ortografía y por los desfases formativos en Humanidades, sino por la falta de respeto, atención, responsabilidad, capacidad de investigación de los alumnos. 

En este Siglo XXI, es cada vez más importante estar muy formados, y en constante ampliación de esta formación multilateral, pues si no es así, otras personas nos adelantarán y la desigualdad social se acentuará. 

No tener una base cultural amplia, es dejar que otras personas nos adelantes en sus posibilidades de tener mejores trabajos y más pagados, con derecho a organizar nuestro propio trabajo. 

Pero si queremos estar trabajando en los peores puestos y cobrar menos que otros, el mejor camino es no querer aumentar constantemente nuestra formación.

En educación no hemos sabido poner en valor que todo lo que se logra se suma a tu propia excelencia como persona y te facilita tu futuro personal con más posibilidades de disfrutar mejor de tu propia vida. 

Creer que la formación no sirve para nada es una terrible arma que ataca a toda la sociedad en su parte más débil, el futuro. 

Efectivamente, hay todavía muchos jóvenes que no piensan ni actúan así, pero cada vez menos. Y eso debilita la función de la educación y la formación de forma preocupante.

La entrada de los teléfonos en manos de la juventud, al no ser ni formados ni informados de sus usos positivos y de sus usos negativos, han completado un círculo de NO atención y de NO responsabilidad, que resulta preocupante. 

Los niños y jóvenes siempre hemos jugado al balón, pero ni jugábamos en casa ni mucho menos dentro de clase. Hoy se sigue jugando en clase con el juguete actual, el teléfono. 

Los teléfonos son maravillosos, sin duda, como lo fueron muchas herramientas para la humanidad

Pero el problema es la forma de utilizarlos, el dónde y el cuando. Con un martillo se pueden simplificar las tareas o le puedes machacar los dedos a un compañero de clase. Debemos aprender a utilizar el teléfono en los momentos necesarios, no SIEMPRE, como no se emplea siempre le sierra o el taladro.

7 ideas filosóficas básicas y muy sencillas

El filósofo Emilio Lledó nos dejó el otro día 28 frases suyas recopiladas de las muchas que nos va dejando en sus entrevistas, por la revista ICON. De ellas he elegido las 7 que a mí más me gustan. Con 91 años, tener ganas de seguir peleando por la dignidad, por la libertad y por la justicia social y cultural, es todo un éxito personal imposible de reconocer como se merece.

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El aprendizaje no es importante, sobre todo ahora que tenemos tantos medios de conocimiento e información; lo importante es crear libertad intelectual y capacidad de pensar (Filosofía & co)

El Alzheimer colectivo es todavía mucho peor que el Alzheimer individual, y un país sometido a la falsificación de lo colectivo es un país condenado (Filosofía & co)

Creo que cualquier bandera entorpece. Lo que tenemos que tener es una bandera de justicia, de bondad, de educación, de cultura, de sensibilidad, de filantropía, otro sustantivo maravilloso de los griegos, el amor a los otros (El País)

Creo decididamente en la enseñanza pública, en una enseñanza en la que no sea el dinero el que cambie las perspectivas o los tipos de enseñanza, porque además no suele cambiarlo (Filosofía & co)

Todos necesitamos un rincón de felicidad, de amistad, de cariño. Eso es tan esencial como comer para los seres humanos, pero hay momentos en los que no podemos regodearnos en la propia felicidad como señoritos satisfechos, momentos en los que se impone luchar por algo que ponga freno a la infelicidad que nos rodea (Lecturas Sumergidas)

La necesidad que tenemos de amor es un indicio de que estamos vivos, de que la amistad es una necesidad, igual que el entenderse con las palabras y el leer (Lecturas Sumergidas)

Hay que luchar por recuperar lo que hemos perdido y por llevarlo más allá, por conquistarlo enteramente, porque si no llegaremos a la aniquilación del país. Está claro que quienes nos gobiernan lo que quieren es meternos grumos en la cabeza (Revista Turia)

Los antibióticos se vuelven resistentes. Qué hacer

Se nos repite con insistencia de que los antibióticos no están funcionando tan bien como hace unos años, pues las bacterias mutan para que ya no les afectan los antibióticos actuales y este problema crece en un 1% cada 10 años. Si ahora son el 17% es un número ya muy preocupante que va en aumento. Desde la OCDE y admitiendo que no va a resultar sencillo ni barato crear nuevos antibióticos capaces de luchar contra la bacterias resistentes, exige unas medidas muy básicas para evitar en alguna medida que proliferen estos problemas.

—Lavarse las manos con mucha más frecuencia y controlar exquisitamente la higiene en los hospitales, estando en ellos el menos tiempo posible ingresado. La higiene es mayor si se está en hospitales de visita a atendiendo a enfermos. Y también debe aumentarse en el lavado de verduras y frutas que se comen crudas o con la piel. No tomar carnes mal cocinadas. Tener siempre separados los alimentos animales crudos y los cocinados.

—Crear programas de uso de los antibióticos, para que su prescripción no sea abusiva, sobre todo en niños.

—Emplear sistemas rápidos de análisis para determinar si estamos infectados por virus o por bacterias.

—Recetar antibióticos unos días después de los primeros síntomas para asegurarnos de que efectivamente, es un proceso que requiere antibióticos.

—Formación e información mayor a toda la sociedad, para que conozcan el problema y lo comprendan, por el bien de todos. NUNCA tomar antibióticos sin prescripción médica. NUNCA utilizar los antibióticos que hayan quedado de recetas a otros miembros de la familia. Llevar máscaras si se está tomando antibióticos. Vacunarse.


Habría que añadir un control mucho más riguroso de los antibióticos que les damos en ganadería a los animales que van destinados al consumo humano. Vacunarlos y no darles productos para su salud sin el control veterinario.

Este problema que en España es del 17% está muy mal repartido entre los europeos, ascendiendo a más del 35% en Grecia y con poco más del 6% en algunos países del Norte de Europa.

Nota.: El gráfico es del diario La Vanguardia.

El cuidador de enfermos o personas mayores, necesita cuidados

Los cuidadores de enfermos y personas mayores también necesitan ser cuidados. Para que realicen mejor su trabajo, y sobre todo para que ellos mismos no caigan enfermos. 

El trabajo del cuidador es muy duro, no siempre comprendido, muchas veces muy poco valorado, realizado en silencio, casi siempre femenino (en Aragón un 89%) y sin ningún control formativo, lo que los convierte en trabajos en precario y sin las condiciones mínimas en un principio para que ellos mismos cuiden su propia salud.

Normalmente el cuidados tiene entre 45 y 65 años, que tienen que ajustar sus responsabilidades laborales, que llevan una vida muy intensa y responsable en unos cuidados muy intensos que tienden a quemar a la persona que trabaja de cuidador.


Que muchas veces trabaja casi en aislamiento y sin poder explicar sus dudas y trabajos, con dolencias físicas de músculos y huesos, con problemas psicológicos de responsabilidad no bien gestionada, problemas de sueño y de descanso, de estrés negativo, tristeza social, incluso sensación de culpa sin ningún motivo, y sin duda sensación de que además de no estar bien orientadas siempre son las culpables de que algo no ha funcionado bien.

Cuando hay que cuidar a personas con intensidad, sin duda hay que recurrir a Centro de Día, a Residencias de Personas Mayores, donde además de estar mejor tratadas las personas que necesitan los cuidados, se evita hacer enfermar al cuidador. pero para ello se necesitan dos variables imprescindibles. 


Ayuda pública en los precios de estos servicios y Control de Calidad para que sean mucho más que espacios de abaratamiento de la residencia de personas enfermas o muy mayores.

El estrés como factor negativo en la calidad del trabajo y productividad

El estrés es un factor grave de riesgo laboral y personal que no siempre le damos la importancia debida. En las empresas es curiosamente algo que se valora como inevitable, sin darnos cuenta que el umbral de riesgo del estrés negativo es en cada persona muy diferente y que si se cronifica, se convierte en patológico y por ello en peligroso para la salud de las personas. Los RRHH son imprescindibles para reconocer los primeros síntoma y tomar las medidas desde su departamento para controlar este tema y saber dosificarlo, advirtiendo otra vez que cada persona tiene el punto de no retorno en diferente grado de presión.

Una persona con estrés negativo es una persona muy poco productiva, aunque se mueva mucho. En realidad el estrés es una enfermedad en cuanto no se puede controlar, y entonces es tan peligroso como cualquier otro factor de riesgo para la salud, y más que algunos de los que consideramos peligrosos como el tabaquismo. 

Un estrés sin dominar es un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, psicológicas y para las relaciones eficaces dentro de los equipos de personas. Se pierde memoria, felicidad en el trabajo, aumentan los accidentes, se produce menos pero sobre todo peor y con menos calidad, y al final se cae enfermo con bajas de larga duración.

Como peor remedio para estos temas está el acudir al psiquiatra a recibir tratamiento químico, sin hacer nada más. Eso ayuda artificialmente a los síntomas, pero no a los efectos más internos. No ayuda en la producción, en la memoria, en la calidad del trabajo, en la felicidad por el trabajo bien hecho, sino que al final se cae en una espiral de subidas y bajadas que poco a poco destroza a la persona. Hay que recurrir a saber ajustar la presión, a bajarla y controlarla, a la relajación, incluso a la risoterapia o a las ayudas en las relaciones laborales. Espacios laborales más humanos ayudan a una calidad final mucho más alta.

Ante problemas complejos, soluciones novedosas

Ante problemas que nos parece complejos, hay que utilizar soluciones que nos parezcan novedosas y atrevidas. La viñeta de arriba lo ejemplariza de forma simple pero muy efectiva. Ante un problema sin salidas, es posible que lo mejor sea tirar por la calle de enmedio. Darle la vuelta al problema como si fuera un calcetín, para buscarle las costuras y cambiar no solo el modo de verlo, sino sobre todo de encararlo.

Debemos pensar qué haría ante este mismo problema que a nosotros nos parece imposible, alguna persona que sí conocemos bien y a quien respetamos. Personas muy diferentes a nosotros pero con una manera de pensar y actuar que admiremos. ¿Qué haría en este momento Fulanito, ante este mismo problema? ¿Desde dónde lo analizaría, buscando qué? ¿Con quien contaría para buscar una solución, hasta dónde se arriesgaría?

No se trata de hacer aquello que nos imaginamos que podría hacer ese personaje que de momento es simplemente una ficción. Se trata de buscar diversos puntos de vista, ante el mismo problema. El final, quien tendrá que romper la barrera…, siempre serás tú.

Nuestros mayores requieren atención especializada y de calidad emocional

Es obvio que los hijos pueden/deben hacerse cargo de sus padres, pero el agotamiento de quien les cuida tiene una doble implicación, la física y la emocional, viendo como todo va degenerando, cómo desaparecen las facultades físicas y mentales de sus progenitores. Y a la vez, mientras se requiere más atención hacia ellos, la propia vida nos lleva a situaciones laborales incompatibles con la atención debida. Mientras las personas mayores son útiles se dedican a ayudar a sus hijos y nietos, pero en cuanto no lo son además de dejar de ser útiles se convierten para muchas familias en una carga que no siempre saben admitir en positivo, como ley de vida y como recompensa a una vida de entrega. 

Pero es cierto que la decisión de no estar con las personas mayores cuando más ayuda necesitan, ni sucede en todas las familias ni mucho menos en todas las sociedades.

Cada vez existen más recursos externos a la familia para cuidar de las personas de edad avanzada. Centros de día, viviendas tuteladas, residencias públicas y privadas, y claro está, auxiliares de ayuda en los domicilios o procedimientos electrónicos como primera parte de las ayudas necesarias. 


Recursos públicos y privados, que no siempre pueden ser costeados por las familias, que por ello no siempre pueden ser totalmente legales, lo que los convierte en servicios sin control y muchas veces sin la calidad necesaria. Y además y por desgracia para la calidad asistencial, en grandes negocios que algunas empresas van buscando constantemente para detectar nichos de atención y servicio en zonas geográficas y sociales determinadas.

Raros son los casos en que nuestro familiar quiera acudir interno y con total libertad personal a una residencia, pues suelen pensar que estarán solos y alejados de su ambiente vital, que su familia no acudirá a verles, y que no estarán bien atendidos. 


Sin embargo en la mayoría de los centros asistenciales hay personal muy cualificado, que atiende cualquier necesidad, que realizan actividades para estimular la memoria y la movilidad y en los casos de centros grandes, personal sanitario las 24 horas del día. No parece suficiente, pero todavía no se produce en muchos de estos centros la atención relacional y libre hacia las necesidades de los nuevos mayores, que ya no son las de hace unas pocas décadas.

Para aquellas personas que quieren ser cuidadas en su domicilio existe la opción de tener una persona interna o por horas en el hogar, que realice las labores de la casa y que además vigile la salud de nuestro familiar, bien durante todo el día, o bien por horas ayudando así a la familia en las labores de cuidado. De esta manera, en el hogar, nuestro familiar no sentirá tanto el cambio que supone la edad, la emancipación de los hijos que realizan su vida, o la viudedad.

Por último es conveniente añadir que, por costosa que pueda resultar la decisión de cuidar a un mayor, deben valorarse todas las opciones, pedir asesoramiento a trabajares sociales y hacer ver a nuestro familiar qué es lo mejor para su cuidado. 


Hay puntos de no retorno que nos indican claramente que una persona que viva sola necesita con urgencia cambiar su modo de vida. Uno de los más fáciles de detectar es en el momento en que ya no es capaz de organizar las tomas de medicación en las distintas sesiones diarias.

Laura Puente

Hijos que maltratan a sus madres o a su ambiente vital

Este mismo sábado dos jóvenes mayores de edad (pues tenían 18 y 19 años) maltrataron a sus madres en los barrios de Delicias y ACTUR de Zaragoza y fueron detenidos. Dos casos tristes de violencia doméstica de hijos contra sus progenitores, por falta de una educación adecuada. Podemos dedicarnos a segmentar las sociedades en numerosos datos, pero uno que siempre está encima de las reflexiones ante la violencia sin causa, se tiene que preguntar cuales son las causas reales y absurdas de este crecimiento de la violencia desde jóvenes que no han logrado una educación suficiente, que despliegan hacia sus progenitores, sus parejas, sus amigos, sus jóvenes contrincantes de calle, cuando no contra el mobiliario urbano o contra la propiedad privada.

La educación no es solo un trabajo de la escuela, es también una labor compartida entre las familias, la propia sociedad y los entornos de todo tipo, incluidas las leyes, las costumbres y las reprimendas sociales. Detectar el aumento de los problemas sirve para prestarle más atención, pero lo importante es poner remedio, y las soluciones cambian como se modifican las sociedades con sus entornos de crecimiento, y en este caso los problemas educacionales y de futuro de los jóvenes españoles. No se puede tener a los jóvenes mirando las avutardas y sin futuro laboral.

Tras una decisión, viene la reacción de la otra parte

Podría parecer muy obvio, pero no lo es. Antes de tomar cualquier tipo de decisión, piensa en todas las consecuencias que esta llevará consigo. Sobre todo si es una decisión contra otras personas. Se dice que tras la acción viene la reacción, y esa reacción es la que debemos tener en cuenta siempre. Las personas que reciban una patada tendrán siempre derecho a mover pieza después, y hay que prever qué movimientos van a realizar pues seguro que nos afectará a nosotros.

A veces nuestras decisiones nos pueden parecer muy positivas, inevitables, lógicas o incluso urgentes. Pero siempre debemos analizar qué consecuencias traerán consigo, por nuestra acción y por la reacción de la otra parte.

La lección es breve: sal a vivir, por si acaso

Cuando una vida se apaga…, los que están cerca tienden también a oscurecer su luz. Si. Un sentimiento de tristeza nos invade, porque alguien que queremos se ha marchado. Pero hay que sacar una lección de todo esto. Más aún, si quien nos deja es una persona joven.

La lección es breve: sal a vivir.

Disfruta de las cosas más pequeñas de la vida. Da un paseo, da un abrazo, disfruta de una puesta de sol o de una película. Llena tu tiempo, tu día a día de cosas que sean placenteras, sí, hay obligaciones que cumplir, pero dedica unos instantes a tu cuerpo y tu mente, a esas aficiones que no prácticas porque dices que careces de tiempo. Y si tienes amistades sal por ahí, escucha una y otra vez esa canción que te encanta y te sabes de memoria.

Que más da lo que opine el vecindario si cantas mal. Solo preocúpate de ser feliz, porque…, porque un día la dama negra te hará una visita y se acabó.

Y a ella le da igual que tengas 20 o 80 años, que comas lechuga o chorizo. Ella decide que se acabó y te saca billete de ida para el último viaje.

Por eso deja las nimiedades en un cajón, y vive hoy como si fueras a morir mañana.

Por si acaso hoy pienso cenar tortilla de patatas. Con cebolla, por supuesto. 

Laura Puente


Agenda en papel o electrónica? ¿Qué es mejor?

Yo nunca he llevado agenda física, en papel, de las que nos parecen antiguas pero que en realidad no cumplen el mismo papel que las digitales. Y para este 2019 me estoy planteando cambiar de sistema, adoptar la viejuna forma de llevar entre las manos un agenda de las de siempre. ¿Por qué?

Una agenda de papel es “una amiga” en donde vamos colocando no solo lo que tenemos que hacer, los comentarios de lo que ya hemos hecho, sino también cualquier clase de locuras que se nos pasen por la cabeza. Una frase cogida del aire, un pensamiento loco, una idea imposible, un proyecto que debe reposar antes de ser analizado con calma. Creo que una agenda en papel motiva mucho más que una digital, que la mayoría de las veces es un lugar de citas, de recordatorios, un espacio frío y sin alma.

La escritura manual se ha perdido, pero no se han perdido las ideas y las voces interiores. ¿Y a dónde van estas? ¿Quién y de qué forma las recogen?

La agenda en papel además de para escribir sirve para leer. Y ese es el gran éxito de su uso. En una agenda de papel, de una simple mirada eres capaz de encontrar todo. Tienes en tus manos la opción de “buscar” con más facilidad. Y la de encontrar aleatoriamente cualquier sorpresa escrita de la que ya no te acordabas.

La agenda de papel permite guardar notas aparte, fotos o papelitos, entre medio de todas sus páginas. En una digital no es posible meter entre pecho y espalda ningún papel recordatorio que sea físico. No tienen que ser simplemente un planificar del día a día, tiene que ser mucho más, desde un diario temático hasta un controlador de gastos de aquellas actividades que desees separar del conjunto de tu economía personal.

Una agenda digital es una herramienta limpia, ordenada, fría, aburrida. En cambio una agenda de papel permite ser un juego de la vida: gritar, dibujar, poner miedos y tacharlos…, pero no puedes borrarlos. Siempre quedan las huellas. Y eso a veces es muy importante.

Eso sí, debes emplear en la agenda de papel los mismos sistemas que en la digital para enfatizar o remarcar lo importante. Otro tamaño, color o forma de escribir. Debes poder encontrar lo importante con una simple mirada, entre posiblemente muchos pensamientos que pueden esperar.

Las agendas además de para recordarnos, tienen que ser para registrar tareas, para recibir comentarios posteriores a las reuniones, para tener diversos niveles de importancia, de recordatorio, de ideas.Una agenda debe además ser una herramienta motivadora de proyectos, un contenedor de ideas a las que les vamos sumando más ideas según las reflexionamos.

Y recuerda, no te compres la primera agenda que veas, pues hay que tener SOLA UNA y no varias. Una vez empezada hay que seguirla, y si no has mirado lo suficiente sobre las que hay en el mercado, te puedes arrepentir y olvidarla en un cajón. Cada persona necesitamos un tipo de agenda diferente. La nuestra siempre tiene que ser la mejor. La mejor para nosotros.